miércoles, 3 de junio de 2009

Mayo mayo mayo

- Fui a la Feria de Sevilla.
- Bailé sevillana en el escenario de una caseta pública con mi hermano (un intento de sevillana)
- En la feria vi como un grupo de españoles cantaba y bailaba al ritmo de chu chua chu chu aaa siguiendo los pasos de los animadores. Animadores que son unos estafadores, pobre Pinón.
- Fui a la playa la Caleta en Cadiz. Vi la muerte de un hombre después de que médicos y guardavidas intentaran sobrevivirlo.Era un submarinista amateur al que le falló el tubo de oxígeno.
- Conocí Jerez de la Frontera.
- En Jerez, fui a ver a Andrés Calamaro en un concierto que dio al aire libre y GRATIS. Lo amé.
- Fui a ver a Fito, que tocó todas sus canciones con el piano.
- Vi a Claudio Paul Caniggia por la calle.
- Me emborraché con una bebida alcohólica de origen navarro llamada Pacharán. Vomité y todo.
- Una clienta de la tienda me enseñó su teoría de "hombres gaseosa". Los conoces y al principio todo es burbujas, peroal cabo de un rato se les va la magia y terminan por parecernos insulsos.
- Gané la apuesta de la final de la Copa del Rey. Barca (4) -Atletic de Bilbao (1). Cuando terminó el partido me dijeron: "te invito un pacharán".
- Una señora grande (70 y largos), argentina y dueña de la tienda, me dio un sabio consejo. "Los argentinos buscan noviasmamá".
- Una amiga de coro me enseñó la spropiedades del nabo. "Lo agarrás, le cortás la puntita, lo dejás toda la noche al aire libre y al a mañana vas a ver que le salió un juguito, eso se lo das a cualquiera para que selo tome y se cura la tos." Después vinieron las analogías sexuales con la verdura en cuestión.
- Me compré una camisa cuadriculada divina. (lástima que la estrené el día del vómito)
- Comí spaguettis a la carbonara cocinados por un italiano.
- Comí ají de gallina cocinado por una peruana.
- Comí milanesas cocinadas por una rumana. Riquísimas!
- En la cena del ají de gallina eramos 8 personas: 2 mujeres y 6 varones. A todos nos gustaban los hombres.
- Un chico del coro, brasilero, me dijo si algún día no quería juntarme con él a cantar Norah Jones. Encantada!
- Vi Elephant, de Gus Van Sant.
- Leí Boquitas Pintadas, de Manuel Puig.
- Releí Bestiario, de Cortázar.
- Leí Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena.
- Me enteré que mi ex profesor de canto en Buenos Aires es el actual coach de Operacion Triunfo Argentina. Cristián se llama, un genio.
- Fui al concierto de Alondra Bentley en el centro cultural Julio Cortazar. Esa chica es magnífica y en vivo todavía más!!
- La clienta que me dice Machi, nos invitó a mi y a Andrés a tomar una copita de champagne a su casa. Fuimos y la mesa estaba decorada con pétalos de rosa.
- Andrés la corrigió, ahora me dice Maki.
- Vi el ultimo capítulo de la última temporada de Lost y me comí los dedos, no las uñas.
- Vi dos limusinas.
- Fui a laembajada argentina a celebrar el casi bicentenario de nuestra independencia.
- Comí choripán.
- Vi al Pipa Higuain en la embajada.
- Vino Mechi a Madrid.
- Una clienta de la tienda me dio su tarjeta y no pude evitar comentarle. " Te llamás Potenciada?"
- Otra clienta que viene se llama Presentación.
- Un señor viejo se me avalanzó en el metro y no paró de piropearme. Caminó conmigo hasta que nos dimos cuenta de que vivía en el mismo edificio que los papás de Gabi. O sea, un vecino de los papás de mi novio me quiso levantar. Ah y casi me encaja un pico, puaj, cómo le cerré la puerta en la cara!
- Fui a Las Ventas a ver los toros y me morí de vértigo y de impresión, así como de lástima.

domingo, 31 de mayo de 2009

- día domingo -

12 de septiembre de 1981
Llegamos a Capilla y me fui directo a lo de J.P. Nos quedamos toda la tarde ahí hasta que se hizo de noche. Me vine para casa y llegué justo para la cena. Lucio no había vuelto todavía. Comimos y me preguntaron por el partido. Gracias que sabía el resultado y los goleadores.ç
Después de cenar y cuando ya todos estaban en sus cuartos, me metí en el baño y casi me muero. Me miré en el espejo y me vi una marca en el cuello. Me acordé que una vez le dejé una marca igual a Camila y que ella se la sacó con un peine, así me había dicho. Así que agarre el peine de Romina y me lo pase por el cuello al punto de la desesperación. En eso tocaron la puerta. Era Lucio pero no se molestó en esperar respuesta, entro y se sentó sobre el inodoro.
Me dijo que lo sabía todo, que me había visto con J.P en el concierto.
La charla que tuvimos fue larguísima y no quiero ni reproducirla porque estoy hecho mierda. Al principio estaba sacado y me puteó como nunca en su vida, en vez de pegarme a mi golpeaba la cómoda del lavabo. Yo sólo rompí en pedazos el papel higiénico y lloré mirando la loza del baño. Después se fue calmando y me habló mejor pero está firme en su idea de que tengo que volver a hacerme hombre, que me tengo que dejar de joder. Me juró por Dios que no le iba a decir nada a los viejos pero que más vale que yo terminara con mi relación con J.P ya mismo.
Estoy para atrás, veo todo negro y tengo los ojos hinchados de tanto llorar. Todavía no decidí si dejar o no dejar a J.P.
Igualmente lo que me pone mal es otra cosa. Es que Lucio, por más que sea mi hermano, nunca va a aceptarme como soy.

sábado, 30 de mayo de 2009

- día sábado -

11 de septiembre de 1981

Me encontré con J.P en la esquina de siempre. Él me estaba esperando en el auto de su viejo. Le dije que no iba porque mi hermano iba a estar ahí y no quería correr el riesgo de nos viera. Me dijo que no sea pendejo que me suba que el Monumental es gigante que iban miles de personas y que no lo íbamos a ver. Como estaba gritando y llamando la atención me subí al coche y él arrancó.
En Bs As ya se me había pasado un poco el cagazo, me distraje caminando por la Recoleta y casi que me olvidé del asunto. Me compré una gorra negra para usar en el concierto. Por lo menos con eso me sentía menos inseguro, que se yo. En lo de la abuela de J.P, aprovechamos que estábamos solos y nos drogamos bastante. Es más, probé mi primera raya. Igual el efecto fue normal, solo que estaba un poco ido.
El recital estuvo increíble. Lo mejor de la noche fue cuando tocaron "Another one bites the dust" y subió Maradona al escenario. Fue alucinante, creo que hasta lloré y todo. Un flash, nunca me lo voy a olvidar.
Por suerte no lo vi a Lucio, tenía razón J.P, era demasiado improbable con tal magnitud de gente y tanta locura.Encima J.P estaba más lindo que nunca. Se sabía todas las canciones, un maestro. Me gusta hasta cuando conduce. Es irresistible.
En fin, me voy a dormir que J.P me espera en la cama.

viernes, 29 de mayo de 2009

-día viernes-

10 de septiembre de 1981
Como salí temprano del colegio porque los viernes no tengo inglés me fui directo al kiosco. J.P salía para almorzar así que lo acompañé. Fuimos a su casa, comimos y fumamos porro. Dormimos la siesta y a la tarde me fui para casa.
Mamá estaba cebando mate cuando llegué. Le dije que me iba por el fin de semana a Buenos Aires y cambió la cara. No le gusta nada que vayamos, le parece una ciudad horrible y peligrosa. Pero bueno, le inventé que Francisco Borda tenía entradas para el partido de Boca River y que no podía perdérmelo, que es un clásico, que encima iba gratis. Y que dormíamos en lo de la abuela de Francisco, en un departamento por el centro. Me dijo que bueno, que vaya pero que me cuide. "El ambiente de la cancha no me gusta nada nene, me dan miedo esos salvajes de los barrabravas". Y le prometí que si, que me iba a cuidar.Me tomé dos mates con ella y creo que la dejé más tranquila.
Durante la cena Lucio anunció que se iba a Bs As al recital de Queen, que un amigo le vendió una entrada de reventa y que le iba a pedir a la tía Nelly de dormir en su casa. En seguida saltó mamá diciendo que ay pero si Ignacito también va, a ver el futbol, a ver si se encuentran. No se cómo no me quedé sin aliento, no se cómo sonreí y le dije: Que bueno che, a cuánto la conseguiste? Y no me acuerdo si me dijo 30 o 70 pesos o que. No pude poner atención en la conversación que siguió en la mesa. Me quiero matar.

jueves, 28 de mayo de 2009

- día jueves -

9 de septiembre de 1981

Hoy no pasó nada interesante. J.P está con mucho trabajo así que no lo vi. Pero bueno, es jueves, ya llega el fin de semana y nos rajamos al recital. Hablé por teléfono y le conté lo de Camila pero no le dio importancia. Me dijo que todas las minas son iguales, que ni trate de entenderlas. Pero para mí es obvio, Camila esta resentida. Lo del desfile de la primavera no se lo conté porque me dio vergüenza.

A la noche Romina contó que se había enterado por una amiga lo del desfile y dijo algo así como que tenía al hermano más lindo de todo Capilla del Señor. Casi la mato. Obvio que mamá se puso como loca y sacó la agenda y anotó NACHO MODELA en letras enormes el día de la fecha. Papá se la pasó diciendo cosas como “a quién habrá salido este chico”, “la facha la heredaste de tu padre” y “me tenes que agradecer toda tu vida”. Un pesado. Lucio estaba más bien callado.

¿Se habrá puesto celoso porque el terminó el colegio sin haber modelado para el desfile de la primavera? ¿O seguirá carburando sobre lo del otro día y por eso se mantiene al margen?

No quiero ni pensar.

miércoles, 27 de mayo de 2009

- día miércoles-

8 de septiembre de 1981

Hoy a la mañana se hizo la votación para el desfile de la primavera. De todo el colegio salimos elegidos Facundo Martínez y yo como los únicos modelos varones. Facundo está bueno.
En la clase de inglés la pasé bastante mal. La profesora nos hizo hacer un ejercicio en parejas y me puso con Camila. Tuvimos que hacer un diálogo en un restaurante. Fue raro porque hace 3 meses que no nos dirigimos la palabra. Además, ella parecía tarada, no opinaba. Hice el diálogo yo entero y ella solo me hablaba en monosílabos. Después lo expusimos y salió choto pero me da igual.
Creo que Camila me odia. Igualmente, lo único que me importa es la noche del sábado.

martes, 26 de mayo de 2009

- día martes -

7 de septiembre de 1981

Me encontré con J.P en la esquina del kiosco. Estaba excesivamente demostrativo, cosa que me incomodaba, pero excesivamente buen mozo, cosa que me encantaba.
Me dijo que me despreocupe por lo de mi hermano. Que nos hubiera visto en la plaza haciéndonos fotos no significaba nada. Podía ser, perfectamente, un trabajo para la facultad que él tenía que hacer y que lo estaba ayudando. Que no le dé más vueltas. J.P es siempre tan optimista. Se ve que yo tenía cara de circunstancia porque me dijo que deje de atormentarme y que para que me olvide de eso me iba a dar el regalo que me merecía. Y me sacó las entradas para el recital de Queen en Buenos Aires. ¡¡¡Impresionante!!!! Casi me desmayo de la emoción.
A la noche lo vi a Lucio y estaba mejor. Cenó en casa y por lo menos me habló para pedirme que le pasara la sal y la jarra de agua.
No puedo esperar al sábado.

lunes, 25 de mayo de 2009

Taller X - día lunes-

Para el taller de este jueves tenemso que hacer un diario íntimo. El narrador tiene que ser un personaje inventado por nosotros y tenemos que ponerle su propia voz y escribirlo en primera persona. El diario abarca sólo una semana y tiene que haber, en ese período, un conflicto al que nuestro personaje se tenga que enfrentar.
He aquí lo que salió de mi imaginación, transportándome a otra época y transformándome en un adolescente de clase media. Seguiré con el diario durante la semanita que se nos viene encima.
Hoy los dejo con un lunes lejano, allá por 1984, en donde sino Argentina.

6 de septiembre de 1984
Hoy es mi cumpleaños. Hoy pasó lo de siempre. Me desperté y cuando llegué a la cocina estaban mamá, papá, Romina y Lucio esperándome con la torta en mano.
Mamá con el salto de cama, papá en pijama, Lucio en cueros y Romina en camisón. Mamá agarró los fósforos, papá apagó la luz y mientras Romina encendía las velas yo miraba el piso y me sacaba las lagañas de los ojos. Lucio ni se inmutaba. Entonaron un feliz cumpleaños desafinado al unísono y desayunamos todos juntos.
Por suerte fue lunes y tenía todo el día para entretenerme en el colegio, o sea, fuera de casa. Pero cuando volví, después de la clase de inglés estaban los monstruos. Mi vieja invitó a la tía Nora y a la tía Matilde que me esperaban con medialunas y bizcochitos para tomar el té con ellas. Me tiraron de las orejas y me regalaron, entre las dos una colonia con olor a pis de gato. Al rato llego la tía Nelly que se vino desde Buenos Aires. Yo no puedo creer lo al pedo que esta esa señora para hacerse 80 km desde Buenos Aires al cumpleaños de un sobrino que casi ni conoce. Por lo menos me regaló una campera de jean que esta buenísima.
A la noche comimos en familia todos menos Lucio que no vino porque tenía entrenamiento de básquet y llegaba tarde. Quisieron esperarlo para que me diera el regalo pero ya era casi medianoche y no había vuelto, así que me entregaron el reloj pulsera ellos tres y me besaron en la mejilla. Me queda bien, es un Casio digital con miles de funciones que tengo que aprenderme.
Nota:
Creo que ya sé por qué Lucio nunca llegó. Se atrasó a propósito para no tener que estar en la cena y no darme el regalo con los demás. No quiso estar para evitar feicitarme y abrazarme. Está enojado porque sospecha lo mío. Ayer en la plaza me miró mal cuando me vio.
Tengo que cuidarme más porque si no se pudre.

domingo, 24 de mayo de 2009

Domingo aguado

Llueve mucho y hasta cae granizo en este momento.
Ufffff!!!
Ayer tambien llovió y el viernes a la noche hubo tormenta.
¿Los digo la verdad? Me encannnnnnnnta que llueva. Es la excusa pefecta para quedarme en casita sin hacer nada. Siento la obligación de guarecerme del aguacero y entonces aprovecho para dejar pasar el tiempo en la cama, despues en la mesa mientras me dejo llevar por una conversación que se hace larga, larga y atractiva.
Hoy, por ejemplo, comí asado y souflee de limon en una reunion de de 15 personas (todas ellas argentinas). Seguramente en un rato me ponga a ver una peli o dos o más, volvere a comer algo a la noche y me iré a la cama leyendo Bestiario escuchando el agua caer.
Realmente me reverencio ante ella, la lluvia.

sábado, 23 de mayo de 2009

Una vez en el metro

Se suben dos chicas al metro, una va con cara larga, se muerde el labio inferior y busca con la mirada un asiento. La otra se toca el pelo como peinándose y masca chicle. No hablan hasta que se sientan, aprovechando que dos señoras se bajan.
- Bueno, nena, tampoco te amargues la vida. Habrá tenido un mal día y punto.
La de cara larga se sobresalta y mira a su amiga que no deja de peinarse el pelo.
- No entendes Rocío. El pibe me dijo que cuando tenga auto me iba a buscar, que mientras tanto me la banque. Y que no lo joda. ¿Cómo me va a decir así?
- Bueno, ¿cuántas cuanto le falta para pagarlo? Ya lo va a tener. ¿Hace cuanto que está con el temita del auto?
Antes de contestar baja la cabeza y clava la mirada en el suelo
.- Un año. O más, no se.
- Por eso. Relajate nena.
- Es que estoy harta. Siempre me tengo que mover yo. Qué le molesta el metro, decime. Yo vivo bajo tierra y él señorito no, no piensa. Si no es con auto no se mueve de su casa. Está todo el día ahí metido, te juro que me saca. Me vuelve loca llegar y verlo ahí tirado en el sillón. Es para matarlo.
- Si pero pensá que él trabaja desde su casa.
- Trabaja. Yo cada vez que lo veo está echado fumando un porro o jugando a la play. ¡Tiene 30 años Rocío!
- Bueno, algo le habrás visto, hace tiempo que estás con él.
- Si, más de un año, pero no puedo seguir así.
Abre su bolso y saca un cigarrillo.
- Que haces Lucila, estás loca?
- Ah, cierto que acá no se puede.
Rocío alza las cejas. Suspira y se corre todo el pelo hacia un lado. Se mira las puntas florecidas. Lucila sigue sosteniendo el cigarrillo entre sus dedos y se rasca el flequillo con brusquedad.
- Lo único que hacemos es follar. Hace un año que venimos con la misma historia. Voy a empezar a cobrarle, porque la verdad.
- Ay mirá lo que decís –dice Rocío sin mirarla y con cara de asco.
- Es que sí.
- Para eso separate Lucila.
Lucila se cruza de brazos y se queda inmóvil unos segundos mirando un punto fijo. Se cubre la mejilla derecha con una mano y hace puchero. Rocío se pone de pie.
- Dale, parate.
- ¿Ya llegamos?
- Si – responde Rocío secamente inclinando la cabeza y estirando su brazo izquierdo.
Lucila agarra la mano de su amiga y se levanta del asiento desganada. Antes de que se abran las puertas del metro, Rocío dedica una mirada seductora al chico de la cresta y Lucila dedica una mirada perdida al andén a la misma vez que respira hondo.
Se bajan en Nuevos Ministerios.

martes, 19 de mayo de 2009

domingo, 17 de mayo de 2009

Hasta Mañana


Voy a cerrar los ojos en voz baja

voy a meterme a tientas en el sueño.

En este instante el odio no trabaja

para la muerte que es su pobre dueño

la voluntad suspende su latido

y yo me siento lejos, tan pequeño.


que a Dios invoco, pero no le pido

nada, con tal de compartir apenas

este universo que hemos conseguido


por las malas y a veces por las buenas.

¿Por qué el mundo soñado no es el mismo

que este mundo de muerte a manos llenas?


Mi pesadilla es siempre el optimismo:

me duermo débil, sueño que soy fuerte,

pero el futuro aguarda. Es un abismo.


No me lo digan cuando me despierte.


Mario Benedetti, Hasta Mañana


La tierra perdió tus letras.

Que en paz descanses, Maestro.





viernes, 15 de mayo de 2009

Gloria Fuertes


"Pienso mesa y digo silla
Compro pan y me lo dejo
Lo que aprendo me lo olvido
Lo que pasa es que te quiero."

Gloria Fuertes. Reconocida escritora española de libros infantiles. Nacida en 1917, muerta en 1998. Escribe de todo. ¿Alguna duda?

lunes, 11 de mayo de 2009

Bebida que no he de beber


He tenido un fin de semana para el recuerdo. Bueno, un sábado para el recuerdo.

Resulta que Maite, una amiga de mis compis de piso, hizo una fiesta de la primavera, desde la 1 de la tarde, en su casa con terraza.Y yo los sábados trabajo todo el puto día, asique recién fui a las 9 de la noche y cuando llegué y vi el ambiente, me dije: yo quiero pasármela bien. Y desgraciadamente apenas concluí ese pensamiento tenía un vaso de cerveza en mano. Como no había comido, piqué algunas papas fritas y un poco de maní pero nada que me llene el estómago. Dps de unos 4 vasitos de birra intercepto al novio de la anfitriona y le pregunto: Con qué me puedo emborrachar rápido? Y él me dice: Ven. Y saca de la mesa de alcohol una botella de una bebida que no tenía idea que existiera: Pacharán. Me explica que es una bebida navarra que suele tomarse en forma de chupito despues de las comidas. Con un chupito alcanza. Vas a ver que no te das cuenta y te coges un pedo muy guay!
Vale. Hasta ahi buenisimo. Tomo el chupito y me voy a la cocina con una vasca divina que tenia escondidos un ron y una coca. Esta chica vivió en Buenos Aires un año y nos quedamos hablando de la ciudad porteña mientras sin darme cuenta, me bajaba 4 vasos de ron. El caso es que salí de la cocina turuleta y me cruzo con el chico que me introdujo la bebida navarra y le digo: una mas de pacharán! Y él me trae amablemente la botella y me sirve un chupito Y me lo tomo en una milesima de segundos. En eso se abre la puerta y llega una de mis compis (que también es navarra) y le muestro mi vaso y la botella. Anda, estás tomando pacharán. Ten cuidado Maki eh? Y la invito a brindar conmgo y así, de brindis en brindis me hice unos cuantos fondos blancos que culminaron con mi vida.
Recuerdo haber mirado el reloj a eso de las 11 menos cuarto y de llamar a Gabi preguntándo donde estasssss veni ya que me siento mal. Y el pobre que estaba buscando un lugar para aparcar hacía 20 minutos no se pudo ni bajar del auto. Por suerte llego Pepa en el instante mismo en el que yo abría la puerta del ascensor para irme. La hice ir desde Vicálvaro a la fiesta de la primavera para que abra la puerta y un bulto humano se le caiga encima. Se asustó, apretó planta baja y hablo por telefono con Gabi que le indicó donde estaba ubicado. Me llevó, no sabe cómo, hasta él y me depositó en sus brazos. Le pedí perdón, le dije que subiera que la fiesta estaba buenísima pero considerando que a la única persona que conocía era a mi, optó por irse a dormir a su casa.
Después de cagarle la noche a Pepa, me dediqué a cagarsela Gabi que super preocupado manejaba preguntando donde estaba el hospital más cercano. Llegó a ir y todo pero le dijeron que una borrachera se cura durmiendo. Asi que me llevó a su casa en un viaje inolvidable donde además de dormirmea cada rato, vomitaba. Uf, horrible. Cuando llegamos me metió en la ducha y me quede como una hora y media ahi abajo, ente inconciente y cansada. Parece que le gritaba desde el baño: Pasame la pamplona, pasame la pamplona!!! (???) Y luego de un buen rato de gritar incoherencias me calmé, me cambié, me saqué los lentes de contacto (de todo esto no tengo recuerdo) y me acosté. Palmé en la cama, hecha pedazos.
A la madrugada del domingo me desperté con hambre y recordé todo el episodio entre tentada y avergonzada. La saqué barata, porque ese cuadro hubiera sdo el papelon de mi vida de haber sucedido en casa de Maite. La compi de piso impresentable que se entusiasmó con el alcohol y no se pudo controlar enchastró toda la casa con sus vómitos. No me lo hubiera perdonado jamás.
En fin, que fue una noche que podría haber sido simpática, divertida, agradable, pero que se convirtió en una noche fatídica porque además de arruinar la noche de novio y mi amiga, comprobé que me pude autodistruir en menos de dos horas.
¡Cómo soy joder!

sábado, 9 de mayo de 2009

Taller IX

Para el jueves pasado teniamos que desarrollar un cuento con tensión narrativa. Nos dieron una especie de guía en la cual el argumento del cuento tenía que centrarse en una persona que posee algo que adora (o alguien) y se lo quitan. Entonces focalizarnos en la manera en la que la persona reacciona al darse cuenta de lo que le falta y en cómo procede para recuperarlo. Finalmente, relatar si tiene éxito o no en el intento de recuperación. Y a mi se me ocurrió dotar de adoración a una libreta que no se compra, a una libreta color bordó que para muchos, puede significar un giro de 180 grados y una salida de inigualable comparación.
La historia la protagoniza un joven muchacho argentino del año 2002. Todos conocemos alguno como él:

Mauricio es argentino. Vive en el barrio del Once. Está harto de su país, su situación, su entorno. Decide ponerse en campaña para conseguir la nacionalidad española. Sus averiguaciones indican que debe presentar la partida de nacimiento de su abuela, Naná, la que nació en aquel pueblito del sur de España, en una ciudad llamada Almería.
Naná es una inmigrante que reniega de su condición de europea natural. Viajó a la Argentina y allí se quedó. La mandaron sus padres con el fin de que encuentre trabajo y mande dinero para poder solventar los gastos de la familia. Le tocó a ella, por ser la mayor de 7 hermanos. Se fue dejando atrás una vida que nunca más le perteneció. Trabajó como cocinera durante muchos años. Envió el dinero que le correspondía pero cartas, no envió ninguna. Odió a sus padres hasta olvidarlos. Se casó con un porteño y tuvo dos hijos. Felipe, el padre de Mauricio, murió dos años atrás, argentino hasta la médula, sin nada que acredite su españolismo de sangre.
Mauricio viaja a Olavarría, ciudad pequeña donde vive Naná, y piensa en negativo. Su abuela es reticente y reservada, no lo va a ayudar. Pero se equivoca. Después de varios kilómetros y tazas de té, Naná accede. Le confiesa que quemó su pasaporte español pero que la partida la tiene. Le agarra la mano, la envuelve en las suyas, le clava la mirada y le dice hijo, prométeme que me vas a escribir. Hay un silencio corto e incomodo. Mauricio le quita la mirada y la esquiva buscando donde posar sus ojos. Naná le besa la frente, le suelta la mano, se seca una lágrima y le entrega el documento sagrado.
En Buenos Aires lee requisitos en letra chica, hace preguntas frecuentes, forma filas largas, marca sus huellas dactilares, peina su pelo para la foto, firma papeles, y espera a que lo llamen por su apellido. Finalmente lo consigue. En dos meses lo tenés pibe, le dice un hombre calvo detrás de la ventanilla. Y cuando sale del consulado camina como suspendido, ajeno a las vidas que se agitan dando pasos rapidos por la misma calle por la que el anda casi sin saberlo.
De vuelta en su casa, se sienta a la mesa y piensa que sí, que se va. Su madre lo felicita con un que bien nene, se te dio, y sigue cosiendo el vestidito de bautismo que le encargó la vecina del tercero. Ni un abrazo, ni una palmadita, ni una mirada. Mauricio siente un poco de culpa, pero la reivindica asegurándose un porvenir de holgados bolsillos en Europa que le va a permitir a la madre dejar de coser y a él sentirse un gran hijo mediante giros de dinero mensuales. La hermana llega en ese instante pero ni tiempo le da para soltarle una palabra porque dice hola y se encierra en su cuarto.
Pasados los dos meses Mauricio recibe el pasaporte bordó. Wow. Lo mira casi babeando. Parece un cura que quieto y callado mira la hostia consagrada en el momento de la eucaristía. Lo abre y observa su propia foto, su fecha de nacimiento, su nacionalidad. Reacciona a los pocos segundos, agarra su billetera y sale corriendo de su casa.
En la agencia de viajes una señorita le confirma el vuelo IB4302 para el viernes 17 de octubre del 2002, a las 22.15 horas con destino a Madrid, España. En ese breve enunciado Mauricio entra en estado de gracia y bruscamente inclina su cabeza sobre el escritorio y besa a la señorita en las dos mejillas. Sale a la calle con pasaje y pasaporte en mano. Le faltan 3 meses para viajar. Se pasan volando.
En Agosto colecciona guías turísticas de España y se aprende el mapa de memoria. En Septiembre se pone en contacto con el primo de un amigo que vive allá para que lo vaya orientando y para consultarle de los posibles trabajos en Madrid. En Octubre arma y desarma la valija todos los días. Su madre y su hermana siguen en la misma. La madre cosiendo en la cocina, la hermana encerrada en su cuarto. Cenan juntos pero casi ni nombran las palabras viaje, avión, España. Hasta que una vez la madre le habla de la vuelta y él se alivia pero después se pone nervioso, porque no sabe. Tiene pasaje de ida y listo. Entonces balbucea que vuelve, que no sabe cuando, que no saqué la vuelta porque era gastar mas guita, pero que todo depende de cómo me vaya allá, del trabajo que consiga, de cómo me sienta, que se yo. Y al sentir la fulminación de las miradas, traga y levanta la vista diciendo: Pero volver vuelvo, seguro. Sin precisar fecha.
La noche siguiente a esa cena Mauricio se acuesta y como siempre chequea debajo de su almohada. Palpa con la mano, palpa más, no, no puede ser. Se sienta, enciende el velador, levanta la almohada, abre los ojos grandes, saca la funda de la almohada, la agita, corre las sábanas, levanta el colchón, mira debajo de la cama, se para en seco. Hija de puta.
Llega a la cocina con la cara roja y las venas salidas y los dientes apretados. Dónde está mi pasaporte mamá. Y la mama se encoge de hombros, sigue cosiendo y dice que se yo Mauricio. Él se apoya sobre la mesa y tira el costurero al suelo. Caen agujas, alfileres, hilos y cintas. Mauricio alza la voz peguntando lo mismo. La madre le grita que está loco, que cómo puede, y no termina la frase porque se quiebra y llora y frunce los labios. La hermana sale del cuarto, también grita pero no llora. Lo insulta, le dice te cagás en todo, no tenés sentimientos, mirá como la dejaste a mamá, no tenés vergüenza, sos un forro Mauricio, morite. Y él no se calla, le dice pendeja de mierda, dejame ser feliz, no entendés nada, devolveme el pasaporte ya. Ella no le hace caso, está en cuclillas juntando los alfileres y agujas desparramadas. Él baja la voz y le dice: Catalina, devolveme el pasaporte o te mato. La madre, empapada en lagrimas, llora en silencio tapandose la cara con una mano. Catalina deja de juntar las cosas, lo mira desde abajo y espeta: Está en mi cuarto. Apoya el costurero en la mesa y se va de la casa cerrando de un portazo.
Mauricio entra a la habitacion de su hermana y se encuentra con los trozos de su pasaporte encima del edredón. Esta tijereteado, hecho pedazos, todas las partes esparcidas sobre la cama. Se queda duro, incredulo, blanco. Golpea la pared con el puño, se tambalea un portarretros por el golpe, cae al piso y se hace trizas. Mauricio, entre pedazos de vidrio y papel, maldice su vida miserable para sus adentros y moviendo los labios casi imperceptiblemente dice: la putisima madre que te parió.

lunes, 4 de mayo de 2009

Abril singular

Fue un mes, como decir, intenso. Sumamente intenso. Pasaron muchas cosas, a saber:

. Me subí a la Tour Eiffel
. Caminé por los Champs Elysees
. Vino mi familia a España
. Me subí a una lanchita en Brujas
. Anduve en moto
. Juan, un amigo, escribió algo lindo.
. Conocí a Buster Keaton por un niño de 4 años, con el cual vi una de sus peliculas mudas de principio del siglo pasado.
. Vino Angela Becerra, escritora colombiana, a comprar a la tienda con sus dos hijas. La reconocí y la saludé amigablemente. Charlamos sobre el caso Ingrid Betancourt.
. Me enteré que mi compñera de trabajo, Lourdes, española, 46 años, se lava el pelo cda 15 días. (y su marido es dueño de una peluquería y es peluquero profesional)
. Fui al cumple de Manuel, otro compañero de trabajo, a fetsejar sus 57 pirulos!
. Llovió con sol
. Dibujé monstruitos y niñas soñadoras para un proyecto textil de un master que está hacnedo una amiga mia en Moda.
. Fui al teatro a ver a María Pagés, bailadora de flamenco sevillana. Llegué con la entrada y el espectaculo se habia suspendido por lesion en el tobillo de la mujer.
. Fui al cine a ver Gerry, de Gus Van Sant, hice la cola y casi al final avisaron que la sala estaba llena.
. Conocí a una chica que tenia como collar un cable de teléfono.
. Leí 5 librazos.
. Lele se puso de novia!
. Una clienta entra a la tienda y cada vez que me saluda me dice: Que tal Machi? Ya fue, ya no la voya corregir, viene todos los días. Además conoce a mi mamá, me da verguenza ajena decirle que hace un mes que se confunde mi nombre.
. Me enteré que ese movimiento tan arriesgado de los motoqueros que levantan la rueda de adelante se escribe wheelie (por la rueda) y no willy como yo siempre pensé....
. Comí una hamburguesa de la famosa hamburguesería Don Oso.
. Vino Patty a Madrid
. Vi la última peli de Almodovar, Los abrazos rotos, y me terminé de enamorar de Penélope.
. Escuché todos los días a la misma hora en el metro Bilbao la canción Sapo Cancionero cantada por un señor grande que toca la guitarra.
. Fui a la liberería Phanta Rhei en la noche del libro y vi un conciertito de bossa nova por Fernanda Cabral, una brasilera divina.
. Me di cuenta que tengo 14.200 puntos en movistar y que puedo canjear mi movil por uno buenisimo en vez de seguir con la mierda que tengo.
. Me resfrié.
. Fui a un bar en Arguelles con amigas y con Gabi un lunes cualquiera y el dueño cerró el lugar y nos invitó a unirnos a la mesa del fondo donde un chico búlgaro de 18 años cantó ópera sólo para nosotros. Venia de presentarse en una audicion en el teatro Real. Dspués nos fuimo soltando y se creó un inercambio musical espontaneo donde el dueño, que es brasilero, cantó samba y dejó l vida, donde nosotras balbuceamos algunos tangos y donde yo canté una de Vinicius. Fue tan lindo y tan inesperado.
. El señor que se sienta al lado mio en el taller de escritura, Paco, gallego, jubilado, me agarró del brazo cuando me estaba yendo y me dijo: Trongé, me gustó mucho tu relato.Enhorabuena.

jueves, 30 de abril de 2009

Lecturas del mes

Bueno, lecturaS del mes.

He leído 5 libros en abril. Sí, me acompañaron en viajes de metro, en caminatas en horas suspendidas en el trabajo, en noches de insomnio, en paseos sin rumbo por París donde fui turista y lectora a la vez, en mi cama y en camas de hotel, en el auto que me hizo conocer un poco de Francia. Los escritores son de nacionalidades variadas, hay una argentino, una francesa, un estadounidense, una rusa y un italiano.

El argentino se llama Alan Pauls y escribió El Pasado, premio Herralde de novela en el 2003. Un tipo con un talentazo, escribe de bien! Lo que mas me sorprendió fueron sus frases largas, casi parrafos (al estilo Proust) y su gran capacidad analogica. Sabe comparar CUALQUIER situacion y sentimiento humano con alguna anécdota cotidiana en la que pocas veces nos detenemos. Se acerca al lector de esa manera contando una historia de amor y desamor tan fuerte como extraña. La novela es larga larguísima, tiene 600 y pico de paginas, pero es rica rica. Chapeau por su estilo y su arriesgada novela rómantica.

El estadounidense se llama Raymond Carver, y qué decir, un magnífico narrador de cuentos. Su libro es ¿De que hablamos cuando hablamos de amor? refiriendose al titulo de uno de los relatos. Tiene una enorme imaginación este hombre y lo más atrapante es su lenguaje informal en el que el lector se identifica. Sus personajes son comunes, son débiles y hablan simple, claro, como cualquiera de nosotros. Nada de rococó, el cuenta la vida de un ser humano como todos sin rodeos. Lo que sí, siempre termina en finales abiertos y te deja pansando. Deja que le lector tenga su libre interpretación del relato. Un grande!

El italiano se llama Claudio Magris, es ensayista y profesor en la Universidad de Filosofía de Varsovia. Una cabeza! Fue premio Principe de Asturias de las Letras en el 2004. El libro que llegó a mis manos se llama Así Que Usted Comprenderá y narra en primera persona el mito de Orfeo. Se pone en la piel de Eurídice y le da voz a una chica amada y enamorada que explica la mitologia griega desde un punto de vista humano y claro que sí, romántico. Muy bonito, muy fácil, y muy ligero (se lee en una hora). Con esta pequeña joya se aprende de la pérdida del otro. Un montón se aprende.

La rusa se llama Irene Némirovsky, emigró a París donde se licenció en Letras en la Sorbonne y durante la Segunda Guerra Mundial fue deportada a Alemania, y terminó asesinada en Auschwitz. El libro que leí, El Baile, fue escrito en 1930 y habla de la venganza de una niña de 14 años marcada por la frialdad y los malos tratos. Familia adinerada en busca de reconocimiento social que se ve perjudicada por un gesto impulsivo de una niña que no se esconde pero que pareciera no existir para sus padres. Se lee en menos de una hora y es brillante.

La francesa se llama Muriel Barbery y es, sin duda, el descubrimiento del año. La tipa es grande, escribe con un sensiblidad que pocas veces vi. Es magistral su prosa tanto como sus ideas tanto como la historia tanto como la manera en que la narra. Se refleja un mundo interno que desborda de belleza en la voz de una portera insignificante de un edificio de ricos en París y en la voz de una niña superdotada de 12 años, la chica del 6to piso. Se van entretejiendo pensamientos, anhelos, encuentros y todo cambia cuando las dos narradoras se conocen no como vecinas de diferentes clases sociales, sino como amigas con intereses comunes. La vida adquiere otro color para las dos y aprenden los secretos del mundo a través de tazas de té, peliculas japonesas, libros, gatos pero especialmente, a traves de unos ojos distintos que contemplan el movimiento del mundo desde una óptica que yo quiero llegar a tener. Imperdible.

jueves, 23 de abril de 2009

Seré torpe

Bueno.
Me alivia estar sentada en mi cama, de patas cruzadas, con la compu encima, escribiendo esto. Me alivia porque el dia se terminó y ya puedo reírme.
Hace un tiempo que vengo con el tema. Me asusta mi torpeza. Es que es siempre, una tras otra, no puedo conmigo misma, soy torrrrrrrpe. Creo que podría incluir esa cualidad en mi carta de presentación, para curar de espanto a la gente, para advertirlos.
Esta semana fue mortal. Abri un paquete de patats fritas y se me cayeron todas al piso, me comí un escalón en las escaleras del metro y patiné hasta el andén, se me cayó el celular milquienientasveces, me dí contra la punta de un cajón en la cadera, puaj!!!
Pero hoy se sumo otra cosa: la distracción. Como siempre, no encontraba el abono de transporte y tuve que sacar TODAS las cosas de mi bolso en la entrada del metro, arrodillada en un escalón. Lo encontré, cuando fui a ponerlo en la máquina me di cuenta de que estaba vacío, tenía el "tarjetero" donde va el abono con el ticket de marzo. El de abril ya no estaba. Volvi a sacar TODO del bolso, no apareció el ticket, no tenía monedas para pagar el nuevo ticket, abri un billete de 10 euros, la maquina me devolvio 8 mil moendas, se me caian los libros, el tren casi me deja, uf. Llego al trabajo odiandome, compruebo que el abon no esta por ningun lado, maldigo que me quede todavia una semana del mes y que mi abono de 46 euros se haya perdido, hablo con Andres (mi compa de trabajo), le cuento todo esto mientras acomodo el tupper de mi almuerzo en una mesa y zas!!!! se me cae, rebota en la alfombra y se abre. Miles de granos de arroz, de trozos de tomate, huevo duro y atun desperdigados por el suelo. Nahhhhhhh. Mi mal humor.
Pasando la aspiradora, lugo comiendo lo que quedo en el tapper. Entra cliente, compra, me olvidode devolverle la tarjeta. Entra clienta mas tarde con hijo pesado que dice cada un segundo: mamamamamamamama y yo me pregunto qué tiene la madre en la cabeza para mirar bijouterie mientras el niño la reclama. El niño me toca todo el escaparate, lo desacomoda todo, me desordena el cajon de los anillos, brrrrrrrrr. Hablo y se me tropiezan las palabras, digo: que pico te bicho, en vez de que bicho te picó, dijo asado, en vez de ahijado. cualquiera.
Por suerte salgo del trabajo y me voy a Malasaña. Paso por abajo del molinete cual mendiga, porque me niego a pagar un euro por un billete de un metro que me va a trasladar 3 paradas. Es el dia del libro, hoy 23, con lo que me gusta ese numero. Cambio de cara, me meto en Phanta Rhei, la libreria de tus sueños, porque cantan bossanova, una brasilera divina que parece india, fernanda cabral. La filmo, canto con los demas espectadores al unisino: si tudo mundo esta "bassi", seria tan facil vivirrrrr. Salgo y dps de caminar un rato me pido un pedazo de pizza italiana pa llevar y me siento en la plaza de san Ildefonso, a charlar, con Andrés.
Vuelvo a mi casa andando (no tengo mas abono de metro, no pienso gastar), pensando en cuál será el próximo actotorpe que cometa, y en cuánto tiempo faltará para que eso suceda.
Chau.

jueves, 16 de abril de 2009

Taller VIII

El tema para este jueves fue La Mirada. Teniamos que elgir un objeto y darle un significado abordado desde nuestra perecpecion, nuestra mirada individual. Yo opté por desarrollar una historia a aprtir de un elemento central que le diera sentido. Y, sin ningún tipo de tinte autobiográfico, me puse en la voz de un hombre que recién se separa y no se puede hacer a la idea de la vida sin pareja. Un triste relato masculino en primera persona.
Discurso de un alma abandonada
Se dejó el encendedor. Con lo que jodía con el encendedor. Si lo prestaba lo entregaba diciendo: que vuelva, inclinando la cabeza levemente hacia abajo y fulminando con la mirada al receptor, al pobre tipo que pidió fuego sin más. Tenía una especie de adoración por aquel objeto insignificante. Es de plástico, blanco, rectangular, pequeño como todos y lleva escrito Mar del Plata en letras gordas rojas y despintadas. La verdad que ahora que lo miro confirmo que es espantoso. Por lo menos si tuviera un diseño exclusivo, o divertido, pero esta cagada.
Y pensar que casa mi me mata el día que lo usé para encender las velitas de mi sobrino que cumplía 2 añitos. Lo dejé encima de la mesa y el enano lo agarró. Manuela me hizo caras de súplica para que se lo saque de las manos y caras de odio, mordiéndose el labio inferior, cuando vio que yo cedía y lo dejaba al niño jugar un rato más con el encendedor. Al final se lo terminó sacando ella, sin hacerse cargo de los berrinches que vinieron a continuación. Lo peor es que se hizo la desentendida cuando mi hermana le preguntó que había pasado. Qué personaje. Estaba indignada conmigo, cómo podés consentir así al pendejo con mi encendedor, no lo entiendo, me dijo cuando nos fuimos de la fiesta. Como si se tratara de un dije de lapislázuli. Menos mal que yo ya no fumo y que siempre tengo provisiones de fósforos para encender el horno. Me acuerdo que la única vez que atine a pedírselo porque no encontraba la caja de cerillas, vi como se tapaba con la mano el bolsillo delantero del jean y se hacia la que no escuchaba.
Ahora que pienso, no es normal. Porque ella de egoísta no tiene nada, pero con su encendedor tiene una obsesión que le impide desprenderse de él. Le adjudicó una carga afectiva que nunca supe a que se debió. Entiendo que Mar del Plata es su ciudad natal y le tiene cariño, pero un souvenir de ese tipo es figurita repetida, lo venden en cualquier lado. Ahora me da intriga, cómo nunca le pregunté el significado que había detrás de ese encendedor de mierda. La puta, qué boludo fui. Bueno, a lo mejor vuelve a buscarlo.
Hace 22 horas que se fue de casa, rara, con los ojos apagados. Se llevó todas sus cosas porque esta vez es definitivo. No dejó ni un par de medias. Hasta se guardó las bombachas mojadas en una bolsa de supermercado. Sí, estaba decididísima. Y me asusta pensar en no volver a verla. Vos no vas a cambiar nunca y yo tardé 4 años en darme cuenta. Así me la tiró tratando de esquivarme la mirada. Y se fue.
Como todavía no sé que ella cerró esa puerta para siempre, como todavía no caigo porque todo es muy reciente, me victimizo y solo pienso en lo catastrófico que sería no volver a ver su cuerpecito dando vueltas por mi casa, fumando en el sofá con las rodillas pegadas al pecho, pintándose las uñas, comiendo chocolate, durmiendo a mi lado. Como me abrumo, agarro, sin pensar en lo que hago, el paquete de Marlboro que está encima de la mesa de luz. Me prendo el único cigarrillo que queda y me tiro boca arriba en la cama y fumo haciendo argollas de humo intermitentes. Dejo su encendedor encima de mi pecho y pienso en cómo 4 cm de plástico pueden arrancarme una sonrisa en ese estado. Me abstraigo unos minutos absolutamente enternecido por esta chica. Cuando me doy cuenta de que estoy por tragarme la colilla, apago el primer cigarrillo que fumé después de 6 años y miro el cielo raso pensándola. Y esperándola.

domingo, 12 de abril de 2009

Voyage

887 km, 9 horas dentro de un auto de 7 plazas, un desplazamiento eterno desde Brujas hacia Bordeaux, un viernes santo, un cielo cubierto de nubes, un día gris con frío y con lluvia. Viajo con mi familia, nos atascamos junto a otra cantidad de autos donde cientos de pasajeros y conductores con caras largas son testigos de un congestionamiento infernal en la carretera francesa. Y yo, con la cara apoyada contra una de las ventanas del auto, como si estuviera personificando a la protagonista de una nostálgica película americana, observo mi alrededor a través de ese cristal con gotas de lluvia. Miro el costado del camino, los arboles, los coches, el cielo nublado, escucho The Elephant Song, toco el pelo de mi hermana que duerme apoyando su cabeza sobre mi regazo, huelo el café que toma mi papá mientras maneja, y saboreo el chicle de durazno que mastico. Y mientras avanzamos, me pregunto si alguna otra vez voy a pertenecer a un cuadro de este tipo, en este país y en esta carretera atiborrada de vehiculos impacientes y desconocidos.

miércoles, 1 de abril de 2009

Adiós Raúl

Adiós Raúl.
Se fue un hombre que no sólo fue un Presidente argentino sino que fue el restaurador de la democracia, el presidente que simbolizó Libertad despues de un gobierno de facto inaudito, asqueroso, represor y genocida que dejó un país devastado.
Por eso mi homenaje a un Señor que no sólo fue Presidente de Argentina, que no sólo fue la figura de la democracia hace 25 años, si no que fue el abuelo de mi amiguisima del alma, el llamado "Otrito" por todos sus nietos.
Me dan ganas de aplaudir. Estoy en Madrid, lejos de mi tierra y como todo a la distancia se potencia, me sensibilizo más de la cuenta. Se me pone la piel de gallina, se me hace un nudo en la garganta.
Ayer fue un día histórico....
Recordemos a Alfonsín y rindámosle culto.
Sin más, me despido.

lunes, 30 de marzo de 2009

Mujeres del Barrio de Salamanca

Mujeres de anteojos negros, de abrigos de vison. Mujeres de taco alto, de pantalones ajustados. Mujeres de pieles estiradas, perfumadas, bien peinadas, maquilladas.
Mujeres turistas, trabajadoras, estudiantes, amas de casa. Mujeres madres, abuelas, hermanas, primas, amigas. Mujeres compañeras de trabajo, embarazadas, con cochecitos. Mujeres esposas gastadoras. Mujeres compradoras compulsivas, austeras regateras. Mujeres parlanchinas, tímidas, antipáticas. Mujeres agradables, apresuradas, mujeres con tiempo de sobra.
Mujeres tetonas, chatas, de caderas anchas, de piernas fuertes, mujeres escuerzos. Mujeres estilosas, insulsas, elegantes, monísimas, feas, coquetas. Mujeres indecisas, sin vueltas, que saben lo que quieren, que no tienen idea. Mujeres clásicas, modernas, presumidas, calladas. Mujeres disconformes, quejosas, sonrientes, amables. Mujeres que regalan, mujeres que se autoregalan.
Todo esta variedad de mujeres es la que veo desfilar, a diario, por la tienda de “complementos” en donde trabajo como vendedora. Todo un arte esto de trabajar de cara al publico. Todo un aprendizaje de la raza femenina, a fondo. ¡Cuántas mujeres!

jueves, 26 de marzo de 2009

Taller VII

Es una escena tambien, pero como si estuviera montada en un escenario, con todas las acotaciones pertinentes, cumpliendo con el tema de texto dramático y con la consigna de relatar una situación en la que nos vieramos presentes en plena adolescencia discutiendo con nuestro papa o nuestra mamá. Adapte el tono, las palabras, los gestos de las discusiones de mi pubertad a una situacion que no vivi pero que he escuchado que pasa, y mucho. Aquí les presento a Marcela y a Florencia, madre e hija respectivamente.
(Se abre el telón, Marcela corta cebolla sobre la mesada de la cocina, de perfil derecho al publico. Florencia, que está sentada a la mesa de frente al publico, lee y subraya un texto y se detiene pensativa, golpeándose la boca con la punta del lápiz)
Marcela: (de espaldas a Florencia) Saca tus cosas y pone la mesa que ya va a estar la comida.
Florencia: Ya voy
Marcela: Dale que tu padre va a llegar en cualquier momento.
(Florencia levanta sus cosas de mala gana y las deja sobre una banqueta. Abre un cajón y agarra los cubiertos. Los deposita en la mesa.)
Florencia: Ma
Marcela: (rayando la zanahoria) Que
Florencia: (poniendo los cubiertos en la mesa) Mañana salgo con las chicas
Marcela: Y a donde van?
Florencia: A bailar
Marcela: Dónde
Florencia: A Pachá.
Marcela: Ok. Despues llamo a la mama de Vicky para arreglar quien las lleva y quien las trae.
Florencia: A ella no le toca. El viernes pasado nos busco por Caix. Los papas de Caro nos llevaron. El finde anterior fueron los papas de Mili y los de Jose. Y creo que mañana nos lleva el hermano de Dolo.
Marcela: (echando la zanahoria rayada a un cuenco) Bueno, esta vez nos tocara a nosotros. No hay problema, no tengo planes con tu padre asi que te podemos buscar. (mira a su hija de costado)
Florencia: Pero ustedes podrían venir tipo 1?
Marcela: Que decís Florencia, si el boliche cierra a las 12.
Florencia: Ya sé, pero siempre nos quedamos un rato afuera charlando.
Marcela: Lo siento mucho pero yo a las 12 te busco. Además a la 1 ya estoy dormida.
Florencia: (suplicante) Plisssss mama!
Marcela: (gira y apoya las palmas de su mano sobre la mesada) Doce y media como tardísimo.
Florencia: Bueno, y otra cosa. Buscame por la esquina de Cabildo y Juramento. En la puerta del lugar de empanadas.
Marcela: Vos estas loca? Mirá si te voy a dejar caminar a esas horas por esa zona!
Florencia: Ay mamá pero estoy con las chicas!
Marcela: Y qué?
Florencia: Que ya estamos grandes, plis.
Marcela: (alzando las cejas) Florencia, no me hagas reir, tenes 15 años, ubicate. (coge la lata de granos de maíz y trata de abrirla)
Florencia: Pero no me busques por la puerta.
Marcela: Sí te busco por la puerta. Y si seguís jodiendo voy antes de que cierre el boliche y entro a buscarte me escuchaste?
Florencia: (haciendo puchero) Es que quedo como una nava!!!
Marcela: (suelta la lata y pone los brazos en jarra) No entiendo. A ver, te podes explicar querida?
Florencia: Nada mamá. Prefiero que me busques mas tarde o en la esquina esa.
Marcela: No, no, explicate Florencia. No queres que te vean con tus papas? Que pasa?
Florencia balbucea algo.
Marcela: (alzando la voz) Podes hablar y decirme qué es lo que te pasa.
Florencia: (mirando al suelo) Que me da vergüenza.
Marcela: (abriendo los ojos) Y que es lo que te da vergüenza se puede saber???
Florencia: (en voz muy baja) El auto.
Marcela: Que dijiste?
Florencia: (gritando) El auto, me da vergüenza el auto de mierda que tenemos!
Marcela: Queeeeeeee? A no, querida. Sabes que? Ese es el auto que tenemos y con ese auto te vamos a ir a buscar, te guste o no. Y si no no vas a bailar, asi de simple, me oiste? Esto es increíble.
Florencia se queda en silencio mirando el suelo.
Marcela: (gritando y acercando su cabeza a la atura de la hija) Me oiste?
Florencia: Si.
Marcela: Si que?
Florencia: (mordiéndose los labios) Si mama.
Marcela: Bueno, no pongas esa cara y termina de poner la mesa.
(Al mismo tiempo Florencia dice algo por lo bajo)
Marcela: Que acabas de decir Florencia?
Florencia: (con los brazos cruzados) que estoy harrrrta
Marcela: (incrédula, suelta una risa) harta de que?
Florencia: (gritando) de todo, de vos!!! de que no tengas idea de nada, de que no me entiendas y no me dejes vivir en paz.
Marcela: Que yo no te de dejo vivir en paz. Florencia, esto es demasiado.
Florencia: Últimamente te sacás por cualquier cosa, me volves loca. Estás menopáusica o que?
Marcela: A bueno, lo que me faltaba. Andate a tu cuarto Florencia. Te pasaste de la raya.
Florencia: Si, me voy a mi cuarto.
Marcela: Y haceme el favor de agarrar un diccionario y de buscar lo que significa menopáusica. Volves a comer cuando sepas el significado de esa palabra y me pidas perdón.
Florencia: (mascullando) No te soporto mas.
Marcela: (grita imperativamente y le señala la puerta con los brazos hacia la izquierda) Te vas!
(Florencia agarra sus hojas y sale corriendo por la izquierda del escenario. Marcela se queda de pie, estática y muda, mirándose el delantal y respirando agitadamente.)

Taller VI

Para esta clase tuvimos que hacer dos textos, ya que el jueves pasado fue feriado (por el día del padre ¿?). Este es el primero que hice, siguiendo con el enunciado del tema correspondiente: La Escena. Y sin más, se las presento.

Pelea Particular
Se abre la puerta y ella sonríe como puede, haciendo una mueca casi imperceptible con la boca. Mascando un chicle balbucea un hola seco y antipático. La señora la invita a pasar diciéndole ya vengo, vos anda acomodando las cosas.
Ella se sienta en una silla con los hombros caídos y en vez de acomodar sus cosas observa todo el ambiente, como haciendo un paneo general. Mira con asco el sillón desfundado, la pila de libros que están encima del sillón, la pared amarilla, la lámpara de bronce, el espejo sucio y los gatos. Uno negro y gordo en lo alto de la estantería, otro gris sentado en el banco del piano polvoriento que la mira y la mira, y la gata que reposa sobre los cuadernos de matemática, encima de la mesa, en frente suyo.
La señora vuelve al salón y ella saca su cuaderno y su cartuchera del bolso y los apoya bruscamente en la mesa. Alza la vista hacia el ventilador que hace un repiqueteo constante traca traca trac y ve que a la señora se sienta y ya le cae una gota de sudor por el rostro. Entorna los parpados, inclina la cabeza hacia la derecha apoyándola en su mano y mientras se rasca, masca el chicle abriendo la boca grande, haciendo ruido.
- Estas muy encorvada nena, sentate bien. (pero ella se mantiene encorvada) Decime, entonces, nos habíamos quedado en Lengua no? O matemática? Me mareo con tantas materias que tenes que preparar!
- En lengua.
- Ah, sí, en el análisis sintáctico. Claro. En la oración 9 si no me equivoco. Pudiste resolverla en casa?
- No
- Bueno, vamos a intentarlo ahora. Te animas a empezar mientras yo voy a calentar el agua?
- Ok
- Te paso algo Martina?
- Ay si Patricia. (y suelta el lápiz) No soporto mas venir a clase, lo voy a dejar.
- Pero que estás diciendo querida? Tenes que rendir muchos exámenes y nos queda poco tiempo. O queres volver a repetir este curso? Que vergüenza nena mira lo que decis.
- Shhhh
- A mi no me chistes mocosa. Te aviso que tu madre deposito en mi la confianza y yo soy la responsable de tu preparación para los exámenes.
- Mi mamá esta en México, no tiene ni idea de nada.
- Pero ella se fue pactando conmigo este arreglo y se quedó tranquila. Y no te creas que esto le cuesta barato. Es tu educación Martina, tu e du ca cion.
- Me importa un carajo mi e du ca cion. No me vuelvas loca. Yo me voy de aca.
- No te lo permito.
- Vos no me podes prohibir nada. No trates de imponer una autoridad que no existe.
En ese momento Patricia agarra la muñeca de Martina y la aprieta con toda su fuerza mirándola fijo. Martina la suelta y se la mira roja e hinchada y le dice loca de mierda y acto seguido coge a la gata que dormita sobre la mesa y se dirige hacia el balcón. Sostiene a la gata en el aire y la mira a Patricia sin decir una palabra. Patricia se arrodilla y en un susurro le ruega no lo hagas Martina, por favor no lo hagas. Martina abre sus ojos inmensos y delineados y con su cuerpo tieso y con la gata entre sus manos le dice:
- Ni una palabra a mi mamá. Ni a nadie. Me escuchaste? Si ella te llama desde allá vos le decis que todo va bien, que todo esta en orden, porque hablas y cagaste. Te juro que hablas y mato a todos tus gatos inmundos. Me entendiste bien no?
- Si, te lo prometo. Ahora bajala, por favor. Y andate de mi casa Martina.
Tan tranquila Martina deposita a la gata en el suelo, camina por el salón, recoge sus cosas, se cuelga el bolso y abre la puerta mirando a la señora que agachada no para de besar a su gata. Se miran las dos, los ojos brillosos la vieja, los parpados entreabiertos la joven y es la última quien habla antes de despedirse: “Mira que ponerte así por ese animal asqueroso”.
Martina le dedica una última sonrisa y cierra de un portazo.

Menú del día



martes, 24 de marzo de 2009

Mi Cuarto

Estoy contenta porque me compré una cartulina y recorté letra por letra el título de la puerta de mi habiación, y como estoy yendo a un curso de francés me sintonicé con el idioma!
bonito no?

Nunca Más

http://www.youtube.com/watch?v=4rneKmEKPrQ

lunes, 23 de marzo de 2009

Reencuentro

Te veo arrastrar los pies
rascarte la cabeza
mirar el suelo
Te veo sonreir porque sí
pasear sin rumbo
Te veo distraido
sencillo, despreocupado
Te veo frenar
pensás, amagás,
tocas el timbre
Te veo inquieto
te acomodas el pelo
te tocas la barba
te escucho y te veo
Me hacer reir
Te abro la puerta
te veo rojo, amigable
estas lindo, desarreglado
¡Hace cuanto te espero!
No te moves, me miras
pasan varios segundos
me tiento, me acerco
te despeino, te beso
Me abrazas
Te huelo, te recuerdo
otro beso y entrás
la misma casa
la de siempre
Cierro la puerta
todo vuelve
tu olor, tu risa
tu voz de niño
tus ojos chinos
tus dedos largos
Estamos juntos
y lo demás, que importa.

Flor de voz

Majo, este post es para ti amiga!

Filme a tu hermanito con el fin de que llegue a tus ojos y a tu oidos su hermosa voz y su maravillosa imagen de dandi de epoca. La verdad que es un talentoso especial, transmite el mensaje que la letra de la cancion quiere expresar. Wow! Este chico tiene futuro, claro que lo tiene.

Estoy deslumbrada. Escuchen el tango de Gardel en boca de Floro Aramburu. Que actitud por favor, que voz de puta madre, joder.

Me despido despues de este mini homenaje a un cantautor magnifico. (porque tambien compone y canta sus propias canciones, delicioso)

A revoir!

sábado, 21 de marzo de 2009

cosasraras

. el otro dia vino una clienta a la tienda, no se que compró, pero la cosa es que cuando paso la tarjeta veo su nombre: DULCE MARÍA SAL. es una joda?????
- una chica, amiga de una amiga, me dijo: tu no pareces argentina. y yo: a no,y que parezco? No se, colombiana. pero no supo darme mas explicaciones que: porque eres morena.
- entro en la tienda una señora argentina que es muy simpatica y vive cerca y siempre q pasa me saluda, pero esta vez nos quedamos charlando y entre una cosa y otra descubrimos que:
1- fue a mi mismo colegio
2- era compañera de clase de mi mamá.
Cuando le dije porahi conoces a mi mama casi se muere. me dijo naaaaah (no soy tan vieja) y yo bueno a lo mejor a alguna de sus hermanas. como es el apellido de tu mama? Garcia Reynoso. Y ella, que estaba frente al espejo probanose unos aros, se da vuelta y me dice: SOS LA HIJA DE MARIANA. y se le puso la piel de gallina y empezo a decir no lo puedo creeeeeer, muchas veces y dps me dijo que ella tiene hijos de 8 y 3 años, quelos tuvo re grande, que cómo se iba a imaginar, que ahora que te veo sos iguaaaaaal, que esto es muy fuerte, ahora siento que te tengo que cuidar, cuando queiras te venis a casa a tomar el té, y nada, eso.
es mortal!
-iba caminando por la calle fuencarral a la noche y se me acerca un chico, negrito, y me invita a tomar unas cañas, y a salir, y me pide el telefono, y me charla y saben de dode era? de Guyana francesa. no saben lo que se siente que te chamuye una persona de la Guyana francesa!!!

viernes, 13 de marzo de 2009

Taller V

Bueno, esta vez me toco "el guión". Todo un desafío, tuvimos ue abordar el tema haciendo un relato cinematográfico y yo que gracias que hice un guión en primer año de la facultad. Pero esto era distinto, asi quepara mi fue confuso y complicado. Hacer un relato escribiendo sólo lo que se ve y lo que se escucha, puf, sin sentimientos ni pensamientos ni saltos al pasado, nada. Imagen, Sonido, Presente. Siempre existe la posibilidad de hacer elipisis y yo utilicé el recurso, pero sutilmente, a ver si se entiende...
En el taller gustó mucho! Mi profe me dijo que está estupendo Macarena. Asi que eso, cumplí con la consigna inventando una historia, imaginándome personajes, imaginándome un espacio verde, imaginándome Buenos Aires. Todo en primera persona, como si yo fuera aquel tierno niño, aquel adolescente desenfrenado, aquel señorito común y corriente.
Con ustedes:

La Plaza Miserere

Corren por la plaza Miserere. Se acuestan, se levantan. Se turnan para sacarse piojos. Se pone una en cuclillas mientras la otra se dejar revisar la cabellera apoyando la cabeza en el regazo de la otra. Hablan a los gritos, murmuran, se dicen secretos acercando una la boca a la oreja de la otra. Se abrazan, se pegan, se pellizcan. Caminan de la mano, casi siempre descalzas. Una la lleva a caballito a la otra. Se ríen. Se abalanzan sobre desconocidos y se les ríen en la cara, poniéndolos incómodos. Si alguien hace una foto ellas se interponen entre paisaje y cámara y luego se van pidiendo perdón, perdón, fue sin querer queriendo. Y nadie se enfada. Quien va a enojarse con estas dos chicas radiantes y jóvenes y risueñas. Quién, si no le hacen mal a nadie. Pasean por la plaza de punta a punta dando pasos grandes y despreocupados. Comen ahí, duermen ahí la siesta, juegan al fútbol. Si una se mete dentro del carrito de supermercado abandonado, la otra la lleva a las corridas y en la rampa la suelta. Y se escuchan las risas de las hermanas, de la que cae en picada y de la que la mira desde arriba. Son adorables. A veces se las ve dormidas pero nunca se las ve cansadas. Tienen una expresión de milagro en la cara que las hace bellas, bellísimas.
Y yo tan niño, en bici, atravieso la plaza para ir al colegio, para volver a mi casa. Y como todas las tardes freno debajo de un árbol y finjo arreglar alguna pieza de la bicicleta para mirar de reojo a las hermanas, para escuchar sus diálogos. Y ellas ni se enteran de mi existencia. Pero yo llego a mi casa y después de tomar la merienda miento. Me voy a lo de mi abuela, a visitarla porque la quiero mucho a la abuelita, y mientras ella me habla yo miro por el balcón a la gran plaza Miserere. Las veo, como dos puntitos saltarines, que van y que vienen y que no dejan de reírse. Y mi abuela habla sola la pobre, porque yo me abstraigo, me vuelvo un sordo absoluto y un observador enamorado.
Voy creciendo y me obsesiono con ellas, en cada camino de ida y en cada camino de vuelta del colegio. Pedaleo sin mirar al frente, con la cabeza a algún costado buscándolas con desesperación. Y palidezco de pronto cuando una de ellas se para en mi camino de piedritas de toda la vida y me agarra el manubrio, atrapándome, cuestionándome. Y toso como un tonto la noche que pruebo marihuana por primera vez y ellas se descosen en carcajadas y me dan un beso en mis cachetes. Y le sonrío al cielo la mañana aquella en que despierto desnudo y abrazado a una de ellas. Y grito como un loco cuando me tiran por la rampa y me deslizo en el carrito de supermercado abandonado, a toda velocidad, sin que nada me importe.
Y una noche cualquiera me siento en una hamaca, una que está un poco gastada. Y soy yo envuelto en un traje gris, adulto y callado el que mira cada rincón y el que se encuentra en la hierba, en los pocos juegos de madera descolorida, en cada bici que pasa, en la rampa y en cada sombra de árbol. Por más silencio que haya yo escucho sus voces, en donde clave la mirada escucho sus voces.
Y empieza a aclararse el cielo con un sol de madrugada, y yo sigo en la plaza, quieto y tranquilo, observándolo todo. Los toboganes de plástico, los arcos de futbol, la casa del pirata, el puesto de golosinas, la reja que bordea el arenero. Llegan los primeros niños y yo permanezco en la hamaca, un rato más, sin querer queriendo.

jueves, 5 de marzo de 2009

Taller IV

Bueno, esta vez teníamos como tema "Los Géneros" que fueron divididos en dos:
- Realismo sucio : Utiliza un lenguaje coloquial, conversacional. El lector se ve reflejado en la vida del personaje, que suele ser débil. Las historias son comunes y por lo general, terminan abiertas. Un referente de este tipo de género es Raymond Carver.
- Fántástico: Se utiliza la relación de la realidad que percibimos y la realidad del pensamiento a través del recurso de la sugestión visual que se manifiesta a través de una sucesión de imágenes. En este género cada uno apela a su imaginación dándose de esta manera, una rebelión de lo inconsciente. Un referente: Cortázar.
La consigna consistía en escribir un relato utilizando alguno de estos géneros, y yo me fui, claro está, para el lado de lo sucio, porque lo fántastico me resultó muy díficil. Admito que lo intenté, pero la idea que tuve no me terminó de convencer cuando la vi escrita, sobre todo porque no encontré una manera de cerrarla. Era un absurdo bastante caótico y preferí ir a lo seguro, asi que se me ocurrió un personaje débil protagonizanod una historia con un final abierto.
C´est la vie
Pagó el taxi y se bajó del coche con los tres monstruos. Cargaba al bebé sobre su espalda, como una mochila y llevaba de las dos manos a los mellizos. Tres niños, en qué estabas pensando Carolina.
Entró en su casa y pateó el cochecito que reposaba debajo del perchero. Se estropeó hace una semana y ahí está, estorbando el zaguán, esperando a que lo reparen. Cochecito del orto. Puso al pequeño en el andador y se despreocupó por los otros dos, que salieron al patio a jugar con el perro. Corrió las cosas del desayuno y ocupó la mesa con sus artilugios. Se sentó y apoyo los codos en la mesa, agarrándose la cara con las manos. Cinco segundos, un leve suspiro y una pincelada tras otra.
Le quedaban tres tazas, dos cajas de té y un portalápices. Pensó en Verónica, en cómo estaba vestida, en cómo se dirigió a ella para encargarle las dos cajas de té el otro día en la puerta del jardín. Me dijeron que lo que haces es divino. Le hablaba mirándola a través de sus anteojos de sol mientras que con la mano izquierda jugueteaba con las llaves del auto. Muy bien no le caía esta chica Verónica, pero mala no era porque le hizo el encargo para ayudarla. Seguro que le di lástima. Pensó en ella misma, en su cara ojerosa, en su pelo revuelto, en sus uñas comidas y en su jean de toda la vida. Pensó en el cochecito de mierda en el que llevaba a su hijo. Mejor que se haya roto la verdad. Prefiero cargar al gordo que pasear ese paragüitas inmundo.
Se hizo de noche y cortó su labor para cocinarles a los niños. Puré de calabaza y salchichas. Y a Pablo le caliento los ñoquis que sobraron de ayer. Levantó lo del desayuno, quitó sus cosas y puso la mesa para la cena. Pablo llegó cuando iban por el postre. A pesar de ser las 9 de la noche de un viernes gris y caluroso, su marido sonreía y parecía contento. Qué raro que esté así, si es fin de mes.
Mientras metía cucharadas de flan en la boca de uno de los mellis Pablo habló:
- ¿Y si vamos al cine?
- ¿Eh? ¿Vos sabés lo caro que está?
- Bueno, pero hace dos meses que no salimos. Hagamos algo amor.
- No se Pablo. Tendría que llamar a Laura para que cuide a los chicos.
- ¿Y tu vieja?
- No, no quiero joderla.
- Ok. ¿Cuánto nos cuesta que venga Laura?
- Creo que son 8 pesos por hora.
- Bueno, le dejamos lo que te haya sobrado de la guita que te di hoy.
- No me sobro nada porque vine en taxi.
- ¿Qué?
- Sí, el bondi era imposible. Explotaba de gente Pablo. Con los tres no iba a poder.
- Entonces listo. Nos quedamos.
- O le decimos a Laura que le pagamos la semana que viene.
- No, me da vergüenza. Dejá. Nos quedamos, no pasa nada. Si total…
Y se quedaron.
Pablo comió y se tiró en el sillón a ver tele. Carolina levantó los platos que se juntaron con las cosas del desayuno pero no lavó nada. Tenía que entregar los pedidos el lunes, así que volvió a apoyar el culo en la silla, volvió a agarrar los pinceles y vuelta a empezar. Esta vez suspiro más fuerte. Pintó y pintó mientras su marido hacia zapping y sus hijos jugaban risueños.
Dejó de pintar cuando no escuchó más que la voz de la televisión, que anunciaba las nuevas películas en cartelera. La apagó y agarró al bebito. Lo acostó en la cuna. Después acostó a los mellizos en sus camitas. Volvió al salón y recogió la corbata del suelo. La apretó con fuerza mientras miraba a su esposo dormir, como si él tuviera la culpa de su cansancio. Entró a su cuarto y se acostó vestida. Se acomodó en el centro de la cama porque Pablo va a pasar la noche en el sillón. Mantuvo los ojos abiertos un rato en el que miró el techo despintado, las humedades del fondo. Mañana me ocupo, no pasa de mañana.
Se puso boca abajo, hundió su cara en la almohada. Y se durmió.

jueves, 26 de febrero de 2009

Taller III

Para este jueves teníamos que crear un personaje. Como es un cuento, el personaje a tratar es plano, es prototipo. El mentiroso, el fracasado, el galán, el tímido, etc, etc. Y yo caí en un prototipo de mujer que siempre me resultó interesante. Con ustedes:

Adorable Eulalia

Se llama Eulalia, pero es Lali para todo el mundo. Lali Guzmán. Todo el barrio de Flores la conoce. Y nunca nadie la vio con la cara lavada. Es que ella se maquilla como si fuera a salir al escenario todos los días, no importa la hora. Vaya al gimnasio, vaya a comprar la fruta, vaya al teatro Colón, Lali siempre tiene las pestañas voluminosas, las mejillas rosadas, los párpados verde agua, los ojos delineados y los labios rojo carmesí.
Pasea por el barrio su deliciosa figura encandilando a los transeúntes. Contonea sus caderas de izquierda a derecha, de derecha a izquierda acompañando el movimiento con su cola de caballo que va de un lado al otro, como un péndulo hipnotizante. Sus piernas se levantan sobre unos tacones altísimos y cada paso que da vuelve los ojos de los que pasan cerca. Sus glúteos, sus manos, sus pechos, su olor vuelven loco a cualquiera. Esta chica es sencillamente irresistible.
La casa de Lali es bastante desagradable, pero muy conocida. Al abrir el portal tienes un camino largo y estrecho que te lleva al hall de entrada, en el cual hay un espejo de pie sucio y enclenque donde Lali se retoca antes de salir a la calle. Hacia la izquierda está el salón, inmenso y vacío. Hay una tele y un sillón de cuero desgastado de un color marrón descompuesto. Es ahí donde reside Nelly, la madre de Lali. La señora está vieja, flaca y descuidada. No hace más que comer, rezar, ver la tele, dormir y exigir, todo desde su trono de caca. Como es su madre y sufre de artritis, Lali cumple las órdenes, soporta los gritos: Lali limpiame, Lali calentame el agua, Lali cocíname, Lali abrigame, Lali peiname, Lali traeme. Toda la vida maltratándola y Lali atendiéndola como si de una duquesa se tratara.
Hay una novela venezolana que atrapa a Nelly todas las noches. Se vuelve un ente mirando la tele, se acalla. Y en ese momento Lali recibe sus visitas, algunas habituales, algunas nuevas, pero visitas al fin. Hombres comunes que caen rendidos a sus encantos. Cuántos mocasines habrán pisado ese pasillo largo y estrecho en busca de la felicidad. Cuántas gotas de sudor habrán corrido por los rostros culposos de aquellos maridos ejemplares al atravesar ese pasillo. Cuánta adrenalina adolescente, cuantas ilusiones púberes, cuántas expectativas satisfechas se habrán sentido en aquel pasillo. Cuántas corbatas habrán sido ajustadas al salir de esa casa, en señal de reparo, como si al acomodar el nudo acomodaran también sus remordimientos. Esos maridos adorables, esos padres de familia, esos novios comprometidos, esos jóvenes palpitantes. Todos ellos, un grupo de amantes desprotegidos.
Lo que esos hombres no saben es que al convertirse en clientes de Lali están colaborando con la concreción de un sueño. Ellos no saben que la chica de los contoneos tiene un plan en mente que mucho no les va a gustar. Debajo de la cama de los placeres, Lali guarda una lata de galletas. Y en esa lata reposan los billetes de cada noche, el dinero que cumplirá su ilusión, la plata con la que va a comprar un pasaje a España. Y sí. Lali los va a dejar.
La gente piensa que Lali no cree en el amor, que Lali no sirve para eso. Es como si tuviera prohibido enamorarse. ¡Qué equivocados que están! Lali armará la valija convencida, viajará a Europa, conocerá a un español, se casará y no tendrá ojos para otro hombre. Lali aprenderá a tocar el piano, a cocinar cocido, a criar a sus niños. Lali se olvidará de aquella casa desagradable, de aquella madre intolerable, de aquel pasillo largo y estrecho, de aquellos hombres desconocidos que hicieron posible que viaje a otro continente para encontrar la felicidad.

jueves, 19 de febrero de 2009

La Perla (Literaria) de la Semana Nº 100

La perla literaria de la semana llegó a la número 100. Y me llena de alegría. Para los que no saben La Perla es un texto que mando todos los jueves por mail, desde hace dos años, a la gente con la que simpatizo, y a los que se enteran que existe y me piden que los agregue a mi lista de contactos. Siempre acompaño el texto elegido con una imagen que concuerde. Esa es mi creación. Suelo elegir fragmentos de libros que voy leyendo, pero hay autores de todo tipo: compositores, periodistas, dibujantes, artistas y gente que anda por ahí. Son palabras que de alguna manera me afectan, que las voy coleccionando en cuadernitos rayados con espiral. Ya son como 5 cuadernos atiborrados de textos, recortes, historietas y dibujos. Y los dibujos provienen de ilustradores consagrados como de dibujantes desconocidos a los que llego, generalmente, mediante "web research". Gracias a la internet.
El nombre de este "emprendimiento" se me ocurrió porque leí que existía un bar La Perla, situado en plaza Once donde hace varios años, unos cuantos escritores se juntaban a conversar. Tertulias intelectuales entre gente de letras de la estirpe de Borges que tenían lugar los sábados por la noche y duraban hasta el amenecer. Una delicia.
Y humildemente, lo yo hago es determinar una composición de los elementos y diseñarlo, una vez que tengo el escrito y la ilustración. Cada perla que creo me ilusiona. Pongo toda mi dedicación para lograr una conjunción estética y profunda. Pero cada uno las interpeta a su manera. A veces coinciden con estados de animo, a veces sólo da gusto leerlas, a veces no. Pero alli estoy yo, del otro lado de la computadora, ordenando las ideas en mi cabeza, tratando de hacer llegar un bonito mensaje.
No hay nada que me emocione más que una persona que me agradece una perla, o que me recomienda gente que sabe que le va a gustar recibirla. Y es que para eso están!
Espero llegar a las 1000, aunque signifique estar 12 años más buscando textos e ilustraciones que combinen, que congenien. Yo estoy dispuesta, por qué no?
Tendré que ser constante y seguir leyendo, tanto como hasta ahora.
Un saludo,
Maki

martes, 10 de febrero de 2009

Taller II

Para la clase del jueves pasado, en el taller la profe nos dio la consigna de : Sensaciones, Emociones y Sentimientos. Cómo una cosa lleva la otra, cómo es un degradé desde lo que percebimos con nuestros sentidos hasta lo que sentimos a raíz de esos estímulos que influyen en nuestra vida. Dijo que tratemos de obviar los adjetivos, que contemos lo que pasa y que el lector adivine y calfique luego la situacíón con los adejtivos que quiera. También pidió la profe que no contáramos algo triste, proque venimos con una pálida tras otra en el taller, todos los cuentos terminan mal....Entonces pensé en cosas lindas. Y aquí está lo que salió.

Cómo lo supe
Es un día cualquiera y es de noche. Llego a la cabaña. Me quito los guantes, la bufanda, el abrigo. Saludo en voz alta a Carla, no me contesta. La busco y no la encuentro. Salgo al jardín y hace frío. La veo echada en el pasto boca arriba. Sus brazos detrás de su cabeza, descansa inalterable. Me alivio al verla. Todo está en silencio. Puedo oír las hojas moverse por el viento. Me acerco a mi mujer y me acuesto a su lado. El pasto está mojado y huelo la lluvia que ayer se fue. Miro el cielo y el silencio se hace más palpable. Un grillo se escucha a lo lejos. La beso a Carla en los labios. No hablamos. Seguimos mirando el cielo. Ella me acaricia la cara. Yo le acaricio la suya. Toco una lágrima. La miro y le pregunto qué le pasa. Shhh. Me calla. Me acuesto otra vez con el ceño fruncido. Miro la noche y me desconcentro. Ya no estoy tranquilo. Poso la mirada en una estrella, en un punto fijo. Me angustio. Pienso que Carla está enferma. ¿Se va a morir? Estoy confundido. Mi corazón se encoje y me quema por dentro. Tengo ganas de gritar. A lo mejor no se está muriendo. A lo mejor me quiere dejar. La idea me aturde. Un martillo me clava el abandono. La palabra me aterra. Carla me va a abandonar. Me levanto inquieto. Carla me extiende su brazo sonriendo. Parece un ángel. No la entiendo. Baja sus párpados y mira el pasto. Me indica que vuelva a acostarme a su lado. Me pesa el cuerpo. Me vuelvo a acostar. Busco otra estrella. No me atrevo a emitir sonido. Es un momento raro, inexplicable. Siento la respiración de Carla. Se acerca a mi oído y en un susurro escucho Vas a ser papá. Giro mi cabeza y la miro de frente. Me muestra sus dientes, su inmensa sonrisa. Sostiene un espejo con la mano izquierda y lo levanta. El espejo nos observa desde arriba y veo mi cara reflejada. Y la de ella. Todavía el silencio lo abarca todo. Es como si me hubiera quedado sin voz. Me tildo. Ella me besa la mejilla. Yo sigo estupefacto, inexpresivo, callado. Suelta una risita. Le sonrío al espejo. Me río. Se ríe. Nos abrazamos. Rodamos por el pasto, riéndonos. No quiero parar de rodar pero frenamos. Respiramos agitados. Nos separamos y extendemos nuestros cuerpos. Abro mis piernas, estiro mis brazos. Nos damos la mano y volvemos a mirar el firmamento. La luna está casi llena. La respiración vuelve a la normalidad. Suspiro. Nuestras cabezas giran al mismo tiempo. Nuestras miradas se encuentran. Vamos a tener un hijo.

sábado, 7 de febrero de 2009

Detesto

- las malas noticias
- los sueros
- los chistes malos
- los caniches
- la mayonesa
- la polenta
- las empanadas con pasas
- las pelis de ciencia ficción
- los caracúlicos
- los bondis llenos
- los dramáticos
- el olor a baba
- ser torpe
- los pantalones sin bolsillos
- las mechas rubias
- los dueños de la verdad
- los errores ortógraficos
- los caramelos ácidos
- los insistentes
- el tráfico
- los que indican mal
- las hojas cuadriculadas
- los que no discuten
- las voces que son un disco en el telefóno
- los rimmel de color
- los paragÜas rotos
- las alpargatas
- los ascensores automáticos
- las palomas
- el mal aliento
- las cucarachas
- los interesados
- los eructos
- la lluvia "liendre"
- los que caminan lento
- los guazos
- los que leen el horóscopo
- los ostentosos
- los que se victimizan
- las penitencias
- la epilady
- el olor a basura
- la música electrónica
- los colchones duros
- el chocolate amargo
- los inoportunos
- el colaless
- que se terminen las vacaciones
- las algas
- los marcos de foto dorados
- los que les hablan como idiota a los bebés
- los programas de chimentos
- las zapatillas sin cordones
- los libros de autoayuda
- los que cierran mal el ascesor
- el humo
- los que derrochan el dinero
- no tener nada que hacer
- los que no se quejan nunca
- los que se quejan por todo
- los uniceja
- la resaca
- los marcadores gastadeos
- el taco alto
- los presumidos
- olvidarme donde dejo las cosas
- arrepentirme
- los que interrumpen
- el acné
- los despertadores
- los que hablan demasiado
- la ropa apretada
- los ventajeros
- la pobreza
- los malcriados
- las colas largas
- los nerds que dicen que les va mal en un examen
- los que besan en la boca a sus hijos
- los que te pinchan el globo
- los que tiran los papeles en la calle
- los impuntuales
- la sangre
- los obsesivos con el cuerpo
- los que se despiertan tarde
- la humedad
- los juegos de la computadora
- los que hablan mal inglés
- tener la nariz tapada
- la indiferencia
- perder mis cosas
- tirar la toalla
- los que se hacen los que no entienden
- las enfermedades
- las cacas de perro
- los extremos
- confundirme

viernes, 6 de febrero de 2009

Tata

Tu hijo, tu único hijo acababa de ser padre de una niña. Yo. Si no hubiera sido por la toalla bordada con la letra "M" de Macarena que les regaló la secretaria de papá me hubiera llamado Candelaria. La verdad que entre los dos nombres que tenían seleccionados yo me quedo con Candelaria, pero las vicisitudes del destino hicieron que me llame Macarena, por la secretaria. ¿A vos cual te gusta más? Nunca lo supe.
Estarías chocho de ver como se le caía la baba a tu hijo menor con su primogénita. Habrás deseado que el próximo fuera varón no? No te hagas el que no te importa eso. Querías asegurarte la continuación del apellido. Si, yo se que era un beba divina, pero en el fondo estarías ansiando que yo fuera un varoncito. Y no me mientas! Igual, pasaron dos años y mamá cumplió. Te habrá tranquilizado con su segundo hijo, Manuel Jorge. Y encima le puso Jorge, en tu honor. Y si te digo que hoy en día mi hermano está terminando la carrera de abogado? Si, como tenía que ser. Siguió tus pasos y los de tu hijo. Poco original Manolo. Además es bocho, tiene uno de los mejores promedios. Se mata estudiando el pobre. No, novia no. Pero se levanta a todas las minas, tiene más facha que Monzón y no para de ligar.
Mateo? Divino, estudia comunicación social, es más bueno que el pan. Canta ópera y tiene una personalidad del carajo. Al gordo no le importa nada pero la tiene más clara que nadie. Es súper inteligente, sensible y cariñoso. Sí que me acuerdo, cuando nos dejaste él tenia menos de un año. Allá por finales de 1990.Que lastima que no hayas podido conocer ni a Marcos ni a Malena, los peques de la familia. Como dice mamá, Male y yo somos los panes del sándwich. Los tres varones en el medio y nosotras los panes de arriba y de abajo.
Male tiene 11 años y es la chica mas adorable del mundo. Te la comerías a besos, como hacías con nosotros Ella hubiera sido tu nieta numero 18. ¡Mirá que 18 nietos de 3 hijos Tata! Una multitud. Igual vos no te aburrías, eso estaba claro.Qué? Si, claro. Malena se llama María Elena, como Chicha. Quiero verla, Chichita, saltar con ella la soga, que me dibuje, que me cocine sus deliciosos pleques, que me peine el pelo, que me prepare infusiones, que me cosa un vestido. Su compañía, eso quiero.La extraño horrores. Algunos dicen que murió de tristeza. Yo se que tenía un cáncer fulminante pero también se que no iba a soportar la vida sin tenerte a su lado y por eso se murió 6 meses después que vos. Que sí, que sí, no me discutas.
Asique yo con 6 años me quede huérfana de abuelos paternos, y de abuelos varones porque a Lito nunca lo conocí. Solo me quedaba Sarabuela. ¡Cómo la quise!Sí, se murió en el 2005, a los 86. Una santa, tal cual. Te adoraba. Siempre me decía: ¡Jorge era un personaje! ¡Cómo me hacía reír!Ella tan correcta y conservadora se derretía con tus cuentos y tus palabrotas.
Yo también te adoré. Me acuerdo de tu brazo extendido, tu dedo índice doblado apuntándome para que yo jalara y vos soltaras un pedo y yo soltara una carcajada tras otra. ¡Eras mi ídolo!Poco más me acuerdo de vos pero son mis primos, mis tíos y mis papás los que se encargan de contarme las anécdotas. Si supieras las veces que nos hemos quedado recordándote en sobremesas, llorando de la risa. Qué tipo mas caradura, más gracioso! Nunca me voy a cansar de oír tus alocadas salidas.
¿Cómo te vas a hacer pasar por embajador para que te pasen a primera clase en un barco? ¿Cómo te vas a hacer pasar por juez para poder aparcar donde se te da la gana? Como te vas a hacer pasar por medico para curar al che pibe del puerto? Como te vas a hacer pasar por general para asustar a marineritos que mendigan por la calle? Cómo vas a apuntar con una pistola de juguete a un sospechoso ladrón de tu edificio? Como vas a guardarte en el bolsillo de tu chaqueta una moneda antigua para enseñarla “en cualquier caso” como si fuera la chapa de un policía?
Como vas a hacer heces de cerámica y meterlas en cajas de bombones para sorprender a tus invitados?Como te vas a hacer pasar por Director de una Hospital para que el ascensorista de turno se corte el pelo y se afeite la barba? Ya sé que no te saludo bien, pero pobre tipo, al otro día apareció pelado y afeitado.Solo vos Tata, solo vos.
No pongas esa cara, si vos lo hacías feliz de la vida!
¿Cómo harías en esta época para seguir con tus travesuras cotidianas? No me hagas reír. ¿Vos recatarte? Pero no te lo crees ni vos Tata por favor. Como te divertirías si no fuera actuando, inventando, exagerando, haciendo de la calle tu escenario, de tu vida un espectáculo? Estoy segura que seguirías haciendo lo mismo. Lo tendrías más difícil porque ahora se avivan más de los avivados como vos. Pero claro, nadie tiene tanta seguridad al interpretar un personaje. Sos más convincente que cualquiera. Que don! Me cuentan que no te temblaba la voz, que no te traicionaba la expresión, que era un talento nato. Y así te metías a todos en el bolsillo.
Yo quisiera volver a verte en acción, quisiera jugar a ser otro, quisiera ser tu cómplice, quisiera poder abrazarte otra vez. No me ilusiones que no te puedo tocar. Y no me mires así.
Pero es verdad que desde que vi la película Aladdin que tengo una esperanza. Cuando descubrí que “existía” una lámpara mágica que al frotarla aparecía un genio que te cumplía tus deseos me emocioné. Yo no lo dudaría ni un segundo. Genio, tráeme a mis abuelos, que vuelvan a vivir.Y así sí, no te soltaría por nada del mundo.
Andá ahora que es ya es tarde che. Dejame evocarte en silencio. No, otro día te hablo de mi, otro día.

miércoles, 4 de febrero de 2009

La despedida

Tu cara lavada
Tu pelo revuelto
Tu boca cerrada
Tus ojos brillosos
Tu frente limpia
Tu escote profundo
Tu salto de cama
Tus pies descalzos
Tu pose de ángel
Tu voz dormida
Tu lágrima lenta
El vaso de vino
El olor a quemado
La música baja
Los platos vacíos
La alfombra arrugada
La toalla tirada
La luz de la vela
Tu mirada en la mía
El tiempo roto
La pena callada
El beso en silencio
La última noche
La última vez
Que nos vimos.

sábado, 31 de enero de 2009

Tu voz deshecha

Tus palabras
las puedo ver
las siento
Recorren mi cuerpo
me tocan
me enamoran
se incrustan
se aferran a mí
Las toco
son muchas
y se repiten
Son blandas
como la miel
y huelen bien
Me abarcan
me asaltan
me trago algunas
tienen sabor
parecen frutillas
se deshacen
me gustan
tus palabras
Me enredan
me envenenan
tus frutillas
Me enceguecen
me enloquecen
Calla
Embríagame
Desaparece
Quiéreme
Vete
Con tus palabras

jueves, 29 de enero de 2009

Ayer Lo ví

Tenía que contarlo. Es que me encanta!!!
Ya lo vieron dos amigos mios y yo decía: pero che, yo tambien vivo en Madrid, cuando lo voy a ver?
Y ayer caminaba por la calle comiendo una barrita de cereal, distraida, y cuando me di cuenta lo tenia al lado mio, caminando en dirección contraria. Lo vi y me paré en seco. "Ay, Gael" fueron las unicas palabras que salieron de mi boca. Y el me sonrió, me dijo: Hola, que tal? Y siguio caminando. Yo seguí, con la cara contenta, pensando: Por fin!
Que lindo chico. Además me cae bien.
Es petisito petisito :)

lunes, 26 de enero de 2009

El Árbol Caído - Lisandro Aristimuño

Una canción de un concierto íntimo de un muchacho argentino que se llama Lisandro, que hace música linda, de esas que te ablandan, te enternecen, te sumergen en aguas cálidas, azules, turquesas.

Bonito recuerdo de una noche hermosa en Madrid. Gracias por esa voz encantadora.

Se viene el cuarto disco, otra caricia brutal!

Si estas en Buenos Aires, andá a verlo.

Adiosin :)

sábado, 24 de enero de 2009

Imprimir y fotocopiar, por favor

Salí temprano de casa. Tenia que imprimir y fotocopiar dos cuentos que escribí el otro día para llevar al taller de escritura. Fui al WorkCenter mas cercano, al que veo todos los dias cuando salgo del metro, a la gigante tienda que hace esquina con Alberto Aguilera y que anuncia en sus escaparates: FOTOCOPIAS B Y N, 0, 05 CT.
Pedi 7 copias (para mis compañeros y la profe) de cada hoja, eran cuatro. La dependienta dice: Son 7, 50. Yo no me inmuto, pienso que le hablan a la chica de al lado. Eh, serian 7, 50 señorita. ¡¿CÓMO?! 7, 50. 55 centimos la impresion de cada hoja y 20 centimos la copia. Pero si ahí dice que sale 0, 05. Ya, pero eso si tiene la tarjeta cliente. Bueno, la quiero, damela, cuanto sale? Un euro, pero ya está, las fotocopias ya se las hemos hecho. Pero no entiendo que m esta diciendo, yo entre porque salian 5 centimos las fotocopias. Pero bueno, yo no puedo estar diciendole a todos los clientes que existe la tarjeta, me entiendes lo que te digo?

(NO, PARA NADA, NO LA ENTIENDO SEÑORITA. UD QUE PROBLEMA TIENE? DISCULPEME PERO YO QUIERO ATENERME A LA PROMOCION QUE USTEDES PUBLICITAN EN LA VIDRIERA. SI UD DECIDE COBRARME 20 CENTIMOS SIN MI CONSENTIMIENTO LO SIENTO MUCHO PERO YO NO QUIERO LAS FOTOCOPIAS.
Lo siento pero ya estan hechas.
PUES QUEDESALAS. YO ME VOY DE ACA.)

Eso es lo tendria que haber dicho. Pero no tuve réplica, no me quejé. La miré con cara de no me podes hacer esto, se me empezaron a llenar los ojos de lagrimas, y le dije "Vale" dandole el dinero.
Me fui llorando de la impotencia.
No entiendo porque no reaccioné, porque acepté el injusto precio y pagué. En cambio me empequeñecí como una piltrafa que no tiene más remedio que aceptar los mandatos de una chica sacafotocopias. Me agarró desprevenida y claramente desvalida en una mañana de invierno madrileño y no tuve mejor idea que tragarme la bronca junto con el frío.
Qué verguenza. Me dieron un cachetazo y todavía tengo la marca. Bbrrrrrrrrr
No me lo perdono....no me lo perdono.
Qué pelotuda.

lunes, 19 de enero de 2009

- 2009 -

Aunque ya comenzado el año, escribí algo en mi blog, quería rendirle unas lineas a este amigable 2009 que se asomó hace unos 19 días y que pinta lindo, variable, pero simpatico.
Hay que ponerle fichas, por más crisis financiera mundial que haya, hay que ponerle fichas. Por lo pronto, yo las pongo en Obama, el líder americano, el que mañana se convertirá en presidente de EE.UU. A ver cómo se las arregla el tipo para empezar a descocer la enmarañada realidad que le dejó su maldito antecesor.
Bueno, y en sus manos le dejo el mundo...
Mi vida se las tiene que arreglar con mis propias manos. Y en eso estoy...
Empecé un taller de escritura creativa que me llena de ilusión, me mudé a una zona preciosa de esta ciudad amorosa, y me apunté en francés para arrancar en febrero. Oui oui. Me puse las pilas.
Asique bienvenido 2009! Aqui estoy yo, paradita en la ciudad mas alta de Europa, abriendote los brazos al cielo, recibiendote con una sonrisa, ánimandote. Por lo menos ayer hubo un alto el fuego, traenos paz. Mas paz, mas paz.
Merci beacoup.
Adiosin :)

jueves, 15 de enero de 2009

Estreno

Empecé un taller de escritura creativa en la escuela de escritores. Estoy super contenta! Aqui les enseño el primer cuento que escribí bajo una consigna: la del binomio fantastico. De dos palabras seleccionadas al azar tengo que crear una historia logrando que haya una vinculacion entre ellas. Y...esto es lo que salió. Cuento infantil un tanto delirante. Pero ási resolví la unión entre HUEVOS Y BRAZO, las dos palabritas dispares que me tocaron.

Un huevo singular

Estaba claro. En Gallilandia la estrella era Turuleca. Pasaban los años y las décadas y su fama seguía intacta y su foto seguía colgando en las paredes de las casas de todas las familias. Todos los gallos la deseaban, todos los pollitos la adoraban y todas las gallinas la envidiaban. Su figura pública era inigualable.
Pero hubo un día en que todo cambió en Gallilandia. Un acontecimiento único que estuvo en pico de todos. Un nacimiento. Después de 32 semanas empollando, Rebecca se convirtió en madre de 12 pollitos. De 12 pollitos y un pequeño huevo. Sí, un huevo que nunca llegó a ser pollito. ¡Un huevo viviente! La gran peculiaridad de este huevo era que tenía un pequeño pico, dos patitas y dos brazos. ¿Leyeron? ¡Brazos!
El pueblo enloqueció con la novedad y rápidamente se transformó en el huevo más famoso del mundo. Su madre lo bautizó con el nombre de Jaime.
Turuleca andaba por los 60 años pero seguía siendo una reina. Lástima que ahora los paparazzi estaban entretenidos con el huevo bebé y todos los medios de comunicación también. Jaime era el centro de atención y Turuleca pasó a un segundo plano. Ya no la entrevistaban, no la fotografiaban, ya no le inventaban romances. Turuleca ya había pasado de moda.
Las revistas, los periódicos y la televisión siguieron la vida de Jaime paso a paso. Él llevaba bien el tema de la fama, nació con ella y se acostumbró. Pero resulta que un buen día Jaime cumplió sus 18 años. Fueron los medios de todas partes del mundo para entrevistarlo. Y Jaime no pasó inadvertido. Enseño sus dotes musicales haciendo una demostración con su guitarra eléctrica cantando, obviamente, La Gallina Turuleca. Todos lo ovacionaron, causó sensación. No sólo eran mágicas sus extremidades tocando un instrumento, sino que era mágica su voz. ¡Qué dulce voz! Jaimito se metió al público en el bolsillo cantando todo su repertorio.
De ahí en adelante, no hubo más que éxitos en la vida de Jaime. Las modistas le tejían los guantes más extravagantes, los joyeros le diseñaban las sortijas más vistosas para que luciera en sus manitas anormales. Hasta se formó un grupo de fans que lo seguía a todas partes. Su primer disco “Amanece Conmigo” fue record de ventas. Hizo giras por todos los gallineros de Gallilandia. Se casó con la gallina más bella. Ganó millones de dólares. Se convirtió en un mito.
Y en los hogares donde antes colgaba la foto de Turuleca, cuelga hoy la foto del huevo cantor. Pero estas no son fotos cualesquiera, son las primeras fotos autografiadas, porque no se olviden que en Gallilandia, Jaimito era el único huevo, pero también el único que tenía brazos. No alas, brazos. Y con sus manitas firmaba todo su amor.