lunes, 30 de marzo de 2009

Mujeres del Barrio de Salamanca

Mujeres de anteojos negros, de abrigos de vison. Mujeres de taco alto, de pantalones ajustados. Mujeres de pieles estiradas, perfumadas, bien peinadas, maquilladas.
Mujeres turistas, trabajadoras, estudiantes, amas de casa. Mujeres madres, abuelas, hermanas, primas, amigas. Mujeres compañeras de trabajo, embarazadas, con cochecitos. Mujeres esposas gastadoras. Mujeres compradoras compulsivas, austeras regateras. Mujeres parlanchinas, tímidas, antipáticas. Mujeres agradables, apresuradas, mujeres con tiempo de sobra.
Mujeres tetonas, chatas, de caderas anchas, de piernas fuertes, mujeres escuerzos. Mujeres estilosas, insulsas, elegantes, monísimas, feas, coquetas. Mujeres indecisas, sin vueltas, que saben lo que quieren, que no tienen idea. Mujeres clásicas, modernas, presumidas, calladas. Mujeres disconformes, quejosas, sonrientes, amables. Mujeres que regalan, mujeres que se autoregalan.
Todo esta variedad de mujeres es la que veo desfilar, a diario, por la tienda de “complementos” en donde trabajo como vendedora. Todo un arte esto de trabajar de cara al publico. Todo un aprendizaje de la raza femenina, a fondo. ¡Cuántas mujeres!

jueves, 26 de marzo de 2009

Taller VII

Es una escena tambien, pero como si estuviera montada en un escenario, con todas las acotaciones pertinentes, cumpliendo con el tema de texto dramático y con la consigna de relatar una situación en la que nos vieramos presentes en plena adolescencia discutiendo con nuestro papa o nuestra mamá. Adapte el tono, las palabras, los gestos de las discusiones de mi pubertad a una situacion que no vivi pero que he escuchado que pasa, y mucho. Aquí les presento a Marcela y a Florencia, madre e hija respectivamente.
(Se abre el telón, Marcela corta cebolla sobre la mesada de la cocina, de perfil derecho al publico. Florencia, que está sentada a la mesa de frente al publico, lee y subraya un texto y se detiene pensativa, golpeándose la boca con la punta del lápiz)
Marcela: (de espaldas a Florencia) Saca tus cosas y pone la mesa que ya va a estar la comida.
Florencia: Ya voy
Marcela: Dale que tu padre va a llegar en cualquier momento.
(Florencia levanta sus cosas de mala gana y las deja sobre una banqueta. Abre un cajón y agarra los cubiertos. Los deposita en la mesa.)
Florencia: Ma
Marcela: (rayando la zanahoria) Que
Florencia: (poniendo los cubiertos en la mesa) Mañana salgo con las chicas
Marcela: Y a donde van?
Florencia: A bailar
Marcela: Dónde
Florencia: A Pachá.
Marcela: Ok. Despues llamo a la mama de Vicky para arreglar quien las lleva y quien las trae.
Florencia: A ella no le toca. El viernes pasado nos busco por Caix. Los papas de Caro nos llevaron. El finde anterior fueron los papas de Mili y los de Jose. Y creo que mañana nos lleva el hermano de Dolo.
Marcela: (echando la zanahoria rayada a un cuenco) Bueno, esta vez nos tocara a nosotros. No hay problema, no tengo planes con tu padre asi que te podemos buscar. (mira a su hija de costado)
Florencia: Pero ustedes podrían venir tipo 1?
Marcela: Que decís Florencia, si el boliche cierra a las 12.
Florencia: Ya sé, pero siempre nos quedamos un rato afuera charlando.
Marcela: Lo siento mucho pero yo a las 12 te busco. Además a la 1 ya estoy dormida.
Florencia: (suplicante) Plisssss mama!
Marcela: (gira y apoya las palmas de su mano sobre la mesada) Doce y media como tardísimo.
Florencia: Bueno, y otra cosa. Buscame por la esquina de Cabildo y Juramento. En la puerta del lugar de empanadas.
Marcela: Vos estas loca? Mirá si te voy a dejar caminar a esas horas por esa zona!
Florencia: Ay mamá pero estoy con las chicas!
Marcela: Y qué?
Florencia: Que ya estamos grandes, plis.
Marcela: (alzando las cejas) Florencia, no me hagas reir, tenes 15 años, ubicate. (coge la lata de granos de maíz y trata de abrirla)
Florencia: Pero no me busques por la puerta.
Marcela: Sí te busco por la puerta. Y si seguís jodiendo voy antes de que cierre el boliche y entro a buscarte me escuchaste?
Florencia: (haciendo puchero) Es que quedo como una nava!!!
Marcela: (suelta la lata y pone los brazos en jarra) No entiendo. A ver, te podes explicar querida?
Florencia: Nada mamá. Prefiero que me busques mas tarde o en la esquina esa.
Marcela: No, no, explicate Florencia. No queres que te vean con tus papas? Que pasa?
Florencia balbucea algo.
Marcela: (alzando la voz) Podes hablar y decirme qué es lo que te pasa.
Florencia: (mirando al suelo) Que me da vergüenza.
Marcela: (abriendo los ojos) Y que es lo que te da vergüenza se puede saber???
Florencia: (en voz muy baja) El auto.
Marcela: Que dijiste?
Florencia: (gritando) El auto, me da vergüenza el auto de mierda que tenemos!
Marcela: Queeeeeeee? A no, querida. Sabes que? Ese es el auto que tenemos y con ese auto te vamos a ir a buscar, te guste o no. Y si no no vas a bailar, asi de simple, me oiste? Esto es increíble.
Florencia se queda en silencio mirando el suelo.
Marcela: (gritando y acercando su cabeza a la atura de la hija) Me oiste?
Florencia: Si.
Marcela: Si que?
Florencia: (mordiéndose los labios) Si mama.
Marcela: Bueno, no pongas esa cara y termina de poner la mesa.
(Al mismo tiempo Florencia dice algo por lo bajo)
Marcela: Que acabas de decir Florencia?
Florencia: (con los brazos cruzados) que estoy harrrrta
Marcela: (incrédula, suelta una risa) harta de que?
Florencia: (gritando) de todo, de vos!!! de que no tengas idea de nada, de que no me entiendas y no me dejes vivir en paz.
Marcela: Que yo no te de dejo vivir en paz. Florencia, esto es demasiado.
Florencia: Últimamente te sacás por cualquier cosa, me volves loca. Estás menopáusica o que?
Marcela: A bueno, lo que me faltaba. Andate a tu cuarto Florencia. Te pasaste de la raya.
Florencia: Si, me voy a mi cuarto.
Marcela: Y haceme el favor de agarrar un diccionario y de buscar lo que significa menopáusica. Volves a comer cuando sepas el significado de esa palabra y me pidas perdón.
Florencia: (mascullando) No te soporto mas.
Marcela: (grita imperativamente y le señala la puerta con los brazos hacia la izquierda) Te vas!
(Florencia agarra sus hojas y sale corriendo por la izquierda del escenario. Marcela se queda de pie, estática y muda, mirándose el delantal y respirando agitadamente.)

Taller VI

Para esta clase tuvimos que hacer dos textos, ya que el jueves pasado fue feriado (por el día del padre ¿?). Este es el primero que hice, siguiendo con el enunciado del tema correspondiente: La Escena. Y sin más, se las presento.

Pelea Particular
Se abre la puerta y ella sonríe como puede, haciendo una mueca casi imperceptible con la boca. Mascando un chicle balbucea un hola seco y antipático. La señora la invita a pasar diciéndole ya vengo, vos anda acomodando las cosas.
Ella se sienta en una silla con los hombros caídos y en vez de acomodar sus cosas observa todo el ambiente, como haciendo un paneo general. Mira con asco el sillón desfundado, la pila de libros que están encima del sillón, la pared amarilla, la lámpara de bronce, el espejo sucio y los gatos. Uno negro y gordo en lo alto de la estantería, otro gris sentado en el banco del piano polvoriento que la mira y la mira, y la gata que reposa sobre los cuadernos de matemática, encima de la mesa, en frente suyo.
La señora vuelve al salón y ella saca su cuaderno y su cartuchera del bolso y los apoya bruscamente en la mesa. Alza la vista hacia el ventilador que hace un repiqueteo constante traca traca trac y ve que a la señora se sienta y ya le cae una gota de sudor por el rostro. Entorna los parpados, inclina la cabeza hacia la derecha apoyándola en su mano y mientras se rasca, masca el chicle abriendo la boca grande, haciendo ruido.
- Estas muy encorvada nena, sentate bien. (pero ella se mantiene encorvada) Decime, entonces, nos habíamos quedado en Lengua no? O matemática? Me mareo con tantas materias que tenes que preparar!
- En lengua.
- Ah, sí, en el análisis sintáctico. Claro. En la oración 9 si no me equivoco. Pudiste resolverla en casa?
- No
- Bueno, vamos a intentarlo ahora. Te animas a empezar mientras yo voy a calentar el agua?
- Ok
- Te paso algo Martina?
- Ay si Patricia. (y suelta el lápiz) No soporto mas venir a clase, lo voy a dejar.
- Pero que estás diciendo querida? Tenes que rendir muchos exámenes y nos queda poco tiempo. O queres volver a repetir este curso? Que vergüenza nena mira lo que decis.
- Shhhh
- A mi no me chistes mocosa. Te aviso que tu madre deposito en mi la confianza y yo soy la responsable de tu preparación para los exámenes.
- Mi mamá esta en México, no tiene ni idea de nada.
- Pero ella se fue pactando conmigo este arreglo y se quedó tranquila. Y no te creas que esto le cuesta barato. Es tu educación Martina, tu e du ca cion.
- Me importa un carajo mi e du ca cion. No me vuelvas loca. Yo me voy de aca.
- No te lo permito.
- Vos no me podes prohibir nada. No trates de imponer una autoridad que no existe.
En ese momento Patricia agarra la muñeca de Martina y la aprieta con toda su fuerza mirándola fijo. Martina la suelta y se la mira roja e hinchada y le dice loca de mierda y acto seguido coge a la gata que dormita sobre la mesa y se dirige hacia el balcón. Sostiene a la gata en el aire y la mira a Patricia sin decir una palabra. Patricia se arrodilla y en un susurro le ruega no lo hagas Martina, por favor no lo hagas. Martina abre sus ojos inmensos y delineados y con su cuerpo tieso y con la gata entre sus manos le dice:
- Ni una palabra a mi mamá. Ni a nadie. Me escuchaste? Si ella te llama desde allá vos le decis que todo va bien, que todo esta en orden, porque hablas y cagaste. Te juro que hablas y mato a todos tus gatos inmundos. Me entendiste bien no?
- Si, te lo prometo. Ahora bajala, por favor. Y andate de mi casa Martina.
Tan tranquila Martina deposita a la gata en el suelo, camina por el salón, recoge sus cosas, se cuelga el bolso y abre la puerta mirando a la señora que agachada no para de besar a su gata. Se miran las dos, los ojos brillosos la vieja, los parpados entreabiertos la joven y es la última quien habla antes de despedirse: “Mira que ponerte así por ese animal asqueroso”.
Martina le dedica una última sonrisa y cierra de un portazo.

Menú del día



martes, 24 de marzo de 2009

Mi Cuarto

Estoy contenta porque me compré una cartulina y recorté letra por letra el título de la puerta de mi habiación, y como estoy yendo a un curso de francés me sintonicé con el idioma!
bonito no?

Nunca Más

http://www.youtube.com/watch?v=4rneKmEKPrQ

lunes, 23 de marzo de 2009

Reencuentro

Te veo arrastrar los pies
rascarte la cabeza
mirar el suelo
Te veo sonreir porque sí
pasear sin rumbo
Te veo distraido
sencillo, despreocupado
Te veo frenar
pensás, amagás,
tocas el timbre
Te veo inquieto
te acomodas el pelo
te tocas la barba
te escucho y te veo
Me hacer reir
Te abro la puerta
te veo rojo, amigable
estas lindo, desarreglado
¡Hace cuanto te espero!
No te moves, me miras
pasan varios segundos
me tiento, me acerco
te despeino, te beso
Me abrazas
Te huelo, te recuerdo
otro beso y entrás
la misma casa
la de siempre
Cierro la puerta
todo vuelve
tu olor, tu risa
tu voz de niño
tus ojos chinos
tus dedos largos
Estamos juntos
y lo demás, que importa.

Flor de voz

video

Majo, este post es para ti amiga!

Filme a tu hermanito con el fin de que llegue a tus ojos y a tu oidos su hermosa voz y su maravillosa imagen de dandi de epoca. La verdad que es un talentoso especial, transmite el mensaje que la letra de la cancion quiere expresar. Wow! Este chico tiene futuro, claro que lo tiene.

Estoy deslumbrada. Escuchen el tango de Gardel en boca de Floro Aramburu. Que actitud por favor, que voz de puta madre, joder.

Me despido despues de este mini homenaje a un cantautor magnifico. (porque tambien compone y canta sus propias canciones, delicioso)

A revoir!

sábado, 21 de marzo de 2009

cosasraras

. el otro dia vino una clienta a la tienda, no se que compró, pero la cosa es que cuando paso la tarjeta veo su nombre: DULCE MARÍA SAL. es una joda?????
- una chica, amiga de una amiga, me dijo: tu no pareces argentina. y yo: a no,y que parezco? No se, colombiana. pero no supo darme mas explicaciones que: porque eres morena.
- entro en la tienda una señora argentina que es muy simpatica y vive cerca y siempre q pasa me saluda, pero esta vez nos quedamos charlando y entre una cosa y otra descubrimos que:
1- fue a mi mismo colegio
2- era compañera de clase de mi mamá.
Cuando le dije porahi conoces a mi mama casi se muere. me dijo naaaaah (no soy tan vieja) y yo bueno a lo mejor a alguna de sus hermanas. como es el apellido de tu mama? Garcia Reynoso. Y ella, que estaba frente al espejo probanose unos aros, se da vuelta y me dice: SOS LA HIJA DE MARIANA. y se le puso la piel de gallina y empezo a decir no lo puedo creeeeeer, muchas veces y dps me dijo que ella tiene hijos de 8 y 3 años, quelos tuvo re grande, que cómo se iba a imaginar, que ahora que te veo sos iguaaaaaal, que esto es muy fuerte, ahora siento que te tengo que cuidar, cuando queiras te venis a casa a tomar el té, y nada, eso.
es mortal!
-iba caminando por la calle fuencarral a la noche y se me acerca un chico, negrito, y me invita a tomar unas cañas, y a salir, y me pide el telefono, y me charla y saben de dode era? de Guyana francesa. no saben lo que se siente que te chamuye una persona de la Guyana francesa!!!

viernes, 13 de marzo de 2009

Taller V

Bueno, esta vez me toco "el guión". Todo un desafío, tuvimos ue abordar el tema haciendo un relato cinematográfico y yo que gracias que hice un guión en primer año de la facultad. Pero esto era distinto, asi quepara mi fue confuso y complicado. Hacer un relato escribiendo sólo lo que se ve y lo que se escucha, puf, sin sentimientos ni pensamientos ni saltos al pasado, nada. Imagen, Sonido, Presente. Siempre existe la posibilidad de hacer elipisis y yo utilicé el recurso, pero sutilmente, a ver si se entiende...
En el taller gustó mucho! Mi profe me dijo que está estupendo Macarena. Asi que eso, cumplí con la consigna inventando una historia, imaginándome personajes, imaginándome un espacio verde, imaginándome Buenos Aires. Todo en primera persona, como si yo fuera aquel tierno niño, aquel adolescente desenfrenado, aquel señorito común y corriente.
Con ustedes:

La Plaza Miserere

Corren por la plaza Miserere. Se acuestan, se levantan. Se turnan para sacarse piojos. Se pone una en cuclillas mientras la otra se dejar revisar la cabellera apoyando la cabeza en el regazo de la otra. Hablan a los gritos, murmuran, se dicen secretos acercando una la boca a la oreja de la otra. Se abrazan, se pegan, se pellizcan. Caminan de la mano, casi siempre descalzas. Una la lleva a caballito a la otra. Se ríen. Se abalanzan sobre desconocidos y se les ríen en la cara, poniéndolos incómodos. Si alguien hace una foto ellas se interponen entre paisaje y cámara y luego se van pidiendo perdón, perdón, fue sin querer queriendo. Y nadie se enfada. Quien va a enojarse con estas dos chicas radiantes y jóvenes y risueñas. Quién, si no le hacen mal a nadie. Pasean por la plaza de punta a punta dando pasos grandes y despreocupados. Comen ahí, duermen ahí la siesta, juegan al fútbol. Si una se mete dentro del carrito de supermercado abandonado, la otra la lleva a las corridas y en la rampa la suelta. Y se escuchan las risas de las hermanas, de la que cae en picada y de la que la mira desde arriba. Son adorables. A veces se las ve dormidas pero nunca se las ve cansadas. Tienen una expresión de milagro en la cara que las hace bellas, bellísimas.
Y yo tan niño, en bici, atravieso la plaza para ir al colegio, para volver a mi casa. Y como todas las tardes freno debajo de un árbol y finjo arreglar alguna pieza de la bicicleta para mirar de reojo a las hermanas, para escuchar sus diálogos. Y ellas ni se enteran de mi existencia. Pero yo llego a mi casa y después de tomar la merienda miento. Me voy a lo de mi abuela, a visitarla porque la quiero mucho a la abuelita, y mientras ella me habla yo miro por el balcón a la gran plaza Miserere. Las veo, como dos puntitos saltarines, que van y que vienen y que no dejan de reírse. Y mi abuela habla sola la pobre, porque yo me abstraigo, me vuelvo un sordo absoluto y un observador enamorado.
Voy creciendo y me obsesiono con ellas, en cada camino de ida y en cada camino de vuelta del colegio. Pedaleo sin mirar al frente, con la cabeza a algún costado buscándolas con desesperación. Y palidezco de pronto cuando una de ellas se para en mi camino de piedritas de toda la vida y me agarra el manubrio, atrapándome, cuestionándome. Y toso como un tonto la noche que pruebo marihuana por primera vez y ellas se descosen en carcajadas y me dan un beso en mis cachetes. Y le sonrío al cielo la mañana aquella en que despierto desnudo y abrazado a una de ellas. Y grito como un loco cuando me tiran por la rampa y me deslizo en el carrito de supermercado abandonado, a toda velocidad, sin que nada me importe.
Y una noche cualquiera me siento en una hamaca, una que está un poco gastada. Y soy yo envuelto en un traje gris, adulto y callado el que mira cada rincón y el que se encuentra en la hierba, en los pocos juegos de madera descolorida, en cada bici que pasa, en la rampa y en cada sombra de árbol. Por más silencio que haya yo escucho sus voces, en donde clave la mirada escucho sus voces.
Y empieza a aclararse el cielo con un sol de madrugada, y yo sigo en la plaza, quieto y tranquilo, observándolo todo. Los toboganes de plástico, los arcos de futbol, la casa del pirata, el puesto de golosinas, la reja que bordea el arenero. Llegan los primeros niños y yo permanezco en la hamaca, un rato más, sin querer queriendo.

jueves, 5 de marzo de 2009

Taller IV

Bueno, esta vez teníamos como tema "Los Géneros" que fueron divididos en dos:
- Realismo sucio : Utiliza un lenguaje coloquial, conversacional. El lector se ve reflejado en la vida del personaje, que suele ser débil. Las historias son comunes y por lo general, terminan abiertas. Un referente de este tipo de género es Raymond Carver.
- Fántástico: Se utiliza la relación de la realidad que percibimos y la realidad del pensamiento a través del recurso de la sugestión visual que se manifiesta a través de una sucesión de imágenes. En este género cada uno apela a su imaginación dándose de esta manera, una rebelión de lo inconsciente. Un referente: Cortázar.
La consigna consistía en escribir un relato utilizando alguno de estos géneros, y yo me fui, claro está, para el lado de lo sucio, porque lo fántastico me resultó muy díficil. Admito que lo intenté, pero la idea que tuve no me terminó de convencer cuando la vi escrita, sobre todo porque no encontré una manera de cerrarla. Era un absurdo bastante caótico y preferí ir a lo seguro, asi que se me ocurrió un personaje débil protagonizanod una historia con un final abierto.
C´est la vie
Pagó el taxi y se bajó del coche con los tres monstruos. Cargaba al bebé sobre su espalda, como una mochila y llevaba de las dos manos a los mellizos. Tres niños, en qué estabas pensando Carolina.
Entró en su casa y pateó el cochecito que reposaba debajo del perchero. Se estropeó hace una semana y ahí está, estorbando el zaguán, esperando a que lo reparen. Cochecito del orto. Puso al pequeño en el andador y se despreocupó por los otros dos, que salieron al patio a jugar con el perro. Corrió las cosas del desayuno y ocupó la mesa con sus artilugios. Se sentó y apoyo los codos en la mesa, agarrándose la cara con las manos. Cinco segundos, un leve suspiro y una pincelada tras otra.
Le quedaban tres tazas, dos cajas de té y un portalápices. Pensó en Verónica, en cómo estaba vestida, en cómo se dirigió a ella para encargarle las dos cajas de té el otro día en la puerta del jardín. Me dijeron que lo que haces es divino. Le hablaba mirándola a través de sus anteojos de sol mientras que con la mano izquierda jugueteaba con las llaves del auto. Muy bien no le caía esta chica Verónica, pero mala no era porque le hizo el encargo para ayudarla. Seguro que le di lástima. Pensó en ella misma, en su cara ojerosa, en su pelo revuelto, en sus uñas comidas y en su jean de toda la vida. Pensó en el cochecito de mierda en el que llevaba a su hijo. Mejor que se haya roto la verdad. Prefiero cargar al gordo que pasear ese paragüitas inmundo.
Se hizo de noche y cortó su labor para cocinarles a los niños. Puré de calabaza y salchichas. Y a Pablo le caliento los ñoquis que sobraron de ayer. Levantó lo del desayuno, quitó sus cosas y puso la mesa para la cena. Pablo llegó cuando iban por el postre. A pesar de ser las 9 de la noche de un viernes gris y caluroso, su marido sonreía y parecía contento. Qué raro que esté así, si es fin de mes.
Mientras metía cucharadas de flan en la boca de uno de los mellis Pablo habló:
- ¿Y si vamos al cine?
- ¿Eh? ¿Vos sabés lo caro que está?
- Bueno, pero hace dos meses que no salimos. Hagamos algo amor.
- No se Pablo. Tendría que llamar a Laura para que cuide a los chicos.
- ¿Y tu vieja?
- No, no quiero joderla.
- Ok. ¿Cuánto nos cuesta que venga Laura?
- Creo que son 8 pesos por hora.
- Bueno, le dejamos lo que te haya sobrado de la guita que te di hoy.
- No me sobro nada porque vine en taxi.
- ¿Qué?
- Sí, el bondi era imposible. Explotaba de gente Pablo. Con los tres no iba a poder.
- Entonces listo. Nos quedamos.
- O le decimos a Laura que le pagamos la semana que viene.
- No, me da vergüenza. Dejá. Nos quedamos, no pasa nada. Si total…
Y se quedaron.
Pablo comió y se tiró en el sillón a ver tele. Carolina levantó los platos que se juntaron con las cosas del desayuno pero no lavó nada. Tenía que entregar los pedidos el lunes, así que volvió a apoyar el culo en la silla, volvió a agarrar los pinceles y vuelta a empezar. Esta vez suspiro más fuerte. Pintó y pintó mientras su marido hacia zapping y sus hijos jugaban risueños.
Dejó de pintar cuando no escuchó más que la voz de la televisión, que anunciaba las nuevas películas en cartelera. La apagó y agarró al bebito. Lo acostó en la cuna. Después acostó a los mellizos en sus camitas. Volvió al salón y recogió la corbata del suelo. La apretó con fuerza mientras miraba a su esposo dormir, como si él tuviera la culpa de su cansancio. Entró a su cuarto y se acostó vestida. Se acomodó en el centro de la cama porque Pablo va a pasar la noche en el sillón. Mantuvo los ojos abiertos un rato en el que miró el techo despintado, las humedades del fondo. Mañana me ocupo, no pasa de mañana.
Se puso boca abajo, hundió su cara en la almohada. Y se durmió.